Explicaciones

el_alma2Después de haber tenido ese reencuentro inesperado con mi abuela, me levanté de mi cama y me dirigí a la sala, buscaba el sofá que me alberga cada vez que estoy en un momento “transcendental”.

El mueble estaba ocupado, pues allí se encontraba mi mamá leyendo una revista. Me mira y me pregunta: ¿César con quien has soñado? A lo que respondo con otra interrogante: ¿por qué. tengo la misma cara de siempre?; Hijo te conosco y sé que te pasa algo… así que no insistire, si quieres me lo cuentas o no -esto me sorprendió, pero bueno, es que ella jamás dejará de lado su lado arrogante-.

La verdad que ya estoy “acostumbrado” a como es ella, es más a veces suelo ser como ella. Pero, bueno, hoy no trataré sobre ese tema. Dejé de lado su arrogancia y mi orgullo y decido contarle lo acontecido dentro de mi sueño -parece que mi narración estuvo más entretenido que su revista, pues al rato la pobrecilla acabó arrugada y en manos de mi sobrinito que anda dando sus primeros pasos por toda el apartamento-.

Para cuando acabé de contarle ella me dijo que me dejara ya de tanto pensar y que dejara descansar a mi abuela en paz, que si volviese a revivir se vuelve a morir de verme como ando en estos días. Quizá tengas razón -le dije. Sé cuánto la quieres, pero entiende que ella ya no se encuentra aqui, ya no pertenece a este mundo y si te quieres morir, muérete lejos de aqui. Me reí sin ganas, pero no deja de tener razón, mi abuela siempre me decía que nadie se merece realmente nuestro “sufrir”, ni siquiera yo Augusto.

En momentos de soledad interna. como el que estoy atravezando actualmente, anhelo ser alguien “normal”. Ser como los otros muchachos que pareciera no importarles lo que les sucede. Me gustaría ser práctico y echar esta sensibilidad por la ventana o por el inodoro. Pero, también, deseo dejar este mundo, puesto que yo no le hago falta a nadie.

A muchos de ustedes les parecerá una pena  o ridiculez que un muchacho de veintitantos años, que supuestamente se encuentra en toda la plenitud de la juventud, se exprese de tal manera. Pero ¿alguno de ustedes me puede asegurar que la vida es justa? o ¿qué hace viviendo aun un chico que vive inmerso en la melancolía?. Considero que yo no nací para este mundo, y como no puedo cambiarlo -ni deseo hacerlo- pues quedaré ante ustedes como un cobarde más, pues, como dicen los mexicanos, me vale gorro lo que piensen de mi.

Que manía la mía de empezar tratando un tema y acabo en otro, y ese otro soy yo -como diría Joseph: “este chaval parece que no tuvo abuela”. Pero yo si tuve y no es por nada pero la mejor!.

Volviendo a la charla que mantuve con mi mami. Mi madre afirma que tal vez el motivo por el que soñé con mi abuela es que ella se metió en mi soñar para despedirse, ya que mientras agonizaba no lo pudo hacer por el transe del desprendimiento del alma y la materia. Pero yo creo que ella se apareció en mi sueño porque está enojada, pues el dia domingo (Marzo, 1) fui a su tumba por primera vez.

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La nostalgia de ayer

De un tiempo a este, escribo los post´s más tristes de mi vida. Les aseguro que no son los primeros y lo más probable es que no sean los últimos -porque: por más que yo intente y desee quedarme en casa -sitio en el que me siento mucho más seguro que cualquier otro sitio- para no ser presa de la desilusión, de lo pesado y todo lo que conlleva el vivir; es imposible el alejarme del todo de una realidad que está en un constante cambio, y de engaños, por culpa del practicismo y la “filosofía de lo descartable”.

Nunca pasó por mi mente el perder tantas ilusiones en mi vida, no sé si es más grande mi dolor que el de cualquier otra persona (por eso es que sólo escribo de mi sentir). No sé si fuí yo, pero igual pasó y en cuestión de segundos veía caer ilusión por ilusión. Probablemente todo se debe a que me siento solo internamente; me siento solo si, sin ilusión de vida lo más probable, pero con muchas ganas de ayudar a las personas y hacer siquiera que éstas sean felices -no importa si para ello debo renunciar a esa persona-.

Ocurrió con Mauro, cuando creía estar enamorado de el. La historia se repitió cuando se acabó mi relación con Ed -con la única diferencia de que con Ed pude “abrir” mi sentimiento y por vez primera me di cuenta que podía volar al lado de alguien que me entregara el mismo amor que yo le entregaba-. Estoy segurísimo que ya no extraño a Ed y, aunque no seamos amigos ni mantengamos comunicación ya, espero que se encuentre tan bien como le vi la última vez que estuvimos charlando.

No es fácil el reacosumbrarse a uno mismo. En mis ratos de pensar trato de encontrar la respuesta a mis miles de interrrogantes, y siempre llego a la misma conclusión: hay preguntas que no tienen respuestas.

No me considero loco, pero si en muchas ocasiones he sentido que no pertenezco a este mundo; quizá mi lugar esté en el de los perdedores o en el de los “raros”. Digo esto porque nunca han faltado las personas que me lo han dicho: “sabes eres raro”, “me das asco y quedarás solo como un perro”, “estas desperdiciando tu juventud…” -son las frases que recuerdo en este momento-.

En mi escrito anterior afirmo que me identifico con los pececillos de mi acuario (por el silencio expresivo que se puede dar). Sí, me quedo callado, pero no por cobardía; todo lo contrario por lo “valiente” que puedo llegar a ser cuando me doy cuenta que estoy “de mas” en una realidad que no es la mia, o cuando noto que no suelo ser interesante para alguien, o por el simple hecho de no querer fastidiar a nadie.

Me quedé callado y preferí no responder al último mensaje de Mauro, pues creía que así pondría fin al circulo vicioso que se había formado dentro de mi. Me quedé callado cuando Ed me decía que vendría por mi, pues yo creí que eso no se llevaría a cabo. Me quedé mudo con mi “nueva amistad” con Pedro, creí que despertaría celos en su pareja -y no me equivoqué- y ahora mi “amistad” con el sigue en el congelador de la memoria. Me estoy quedando callado con Genius, porque creo que con el no hay posibilidad alguna de llegar a algo y tal vez ni lleguemos a estar frente a frente. Me estoy callando con mi moribunda amistad con Joseph, porque creo que no sirve de nada que yo le cuente mis cosas sabiendo que para el la relación amical no es la misma y es necesario poner “control”.

Como les dije no me quedo callado por cobardia sino porque trato de ser prudente y lo más maduro que yo pueda actuar. Aunque para muchos individuos el ser asi no les agrade o les agrade poco. A veces pienso si los gustos también se han globalizado o si a las personas le gusta lo liberal y que han olvidado los sentimientos (muchas veces se vive por meros impulsos). Hay muchas cosas que se pueden globalizar, no estoy en contra de tal fenómeno… con tal de no “globalizarme” yo, y pasar de mano en mano y que mi cuerpo sea conocido por muchos… la verdad esa idea me asusta.

Todo esta melancolía quizá se aparte de mi, no lo sé… pero en este instante quiero dejar de escribir y apagar la portátil y echarme en el mueble de mis temores y anhelos… aquel mueble color marrón que tanto me ha acogido y hasta el momento lo seguirá haciendo.