Las niñas de mis ojos

cantante-ninaSon dos las niñas de mis ojos: Natalia y Camila. La segunda es hermana de mi hermano, de la que hablaré próximaente.

Trataré de ser lo más objetivo posible al hablarles de una encantadora niña, de la que tengo suerte me quiere tanto como yo a ella. Esa niña es Natalia, que por ser hija de mi primo no es considerada sobrina, sino prima de segundo grado; y a la que suelo llamar cariñosamente “mi pipita”. Tengo muchísimo que hablar de esta angelito, tanto que no sé por donde empezar.

Empezaré con decirles que el pasado Martes 14 suena el teléfono de casa por la mañana. Era mi primo Martino que llamaba para saludar y decirnos que Natalia estaba muy entusiasmada y presurosa por viajar a Talara para pasar algunos días de sus vacaciones en mi casa. Yo feliz con esa noticia y no dudé en ofrecerme para irla a traer. Fue así que al siguiente día, muy temprano en la mañana, me despierto, me visto y salgo para el terminal de buses para tomar el autobús que me llevaría hasta Piura.

Después de un trayecto de dos horas por fin llegué a la capital de la región y como el departamento que renta actualmente mi primo en aquella ciudad queda muy cerca al paradero de buses me fui caminando hasta llegar. Toco la puerta y abre la puerta la esposa de Martino -ya desde abajo se oían los gritos de alegría de Natalia y su hermanito- me ven y corren a abrazarme.

Me quedé con los dos niños casi toda la mañana, pues su mamá se encontraba en una reunión de trabajo. Luego, los acompañé al médico para que examninaran al hermanito de Natalia. Así se pasaron las horas hasta que llegó la noche, y con ella mi primo a la casa después de su jornada laboral, y yo con Natalia al terminal de buses para regresar a Talara.

Era  la primera vez que viajaba yo con tanta responsabilidad -no es fácil llevar de un sitio a otro a una niña-. Pero todo salió bien y por eso Natalia se pudo quedar cuatro días como huésped en mi casa.

Ayer domingo llegó su papá con la intención de llevarsela con el, pues dice que su hermanito la extraña -pero se olvidó mencionar que el también le echa de menos-. Y no es por poco pero Natalia es una niña que se roba el cariño de quien tiene la oportunidad de conocerla, y sobretodo, de oirla hablar.

Es inteligente y muy conversadora. Disfruta con peinar y maquillar a quien se lo pida -y claro le de lo necesario para que ella lo lleve a cabo-. Siempre, ya sea antes de comer o antes de irse a dormir, ora a Dios en agradecimiento y le pide por cada uno de su familia. Es encantandora como ella misma, inquieta cuando está alegre y obediente cuando le conviene -como cuando hay de por medio un dulce premio-.

Disfruta con cantar,pintar y de vez en cuando bailar. Le encantan los dibujos animados y por tal gusto se puede pasar horas sobre horas frente al televisor espectandolos. Es de muy poco comer, pero si de bastante sed.

Y, bueno, llegó el momento de dejar de escribir por hoy… debo descansar porque ya es un tsnto tarde para mi.

Anuncios

Primero de Marzo

tumba1El sábado por la noche timbra el teléfono de casa, yo me encontraba viendo unos minireportajes por Televisión española (Tve) llamado “Españoles en el mundo”. Ese día entrevistaron a personajes que se han mudado a Shangai. Bueno, volviéndo a lo del teléfono, mi mamá se pasó buen tiempo colgada de el.

Ya para cuando acabó de hablar, el programa de televisión había acabado y yo estaba en mi portátil (inmerso en el inmenso mar que es la internet). Recuerdo que estaba viendo un video de los Bee Gees y me encontraba tan concentrado que para cuando mi mamá me toca el escritorio me hace “brincar” del susto.

Mi mamá me preguntó si deseaba ir al otro día al cementerio. En un primer momento le dije que no, pero ya para cuando me encontraba echado en mi cama listo para dormir me puse a pensar y decidí ir a visitar a mi abuela.

Al otro día me desperté muy temprano y me levanté antes de que mi mamá despertara. Esperé media hora y vi que mi mami ya andaba por la casa y le digo que yo quiero ir al cementerio con ella. Bueno -me dice- alistate y esperemos a que venga tu prima con su esposo porque iremos en su camioneta.

Nos fuimos sin tomar desayuno, ninguno de los dos quizo sentarse a la mesa para tomar un desayuno dominguero. Supongo que ambos estábamos emocionados y nerviosos porque volveriamos a ver a la persona que amamos en común (a menos por mi parte puedo asegurarles que eso me pasa a mi).

Escuchamos el claxón del automóvil y salimos en silencio, pues aun dormía el resto de la familia. El trayecto desde la casa hacia el campo santo es de 25 minutos o algo más -el cementerio está ubicado a las afueras de la ciudad-. De la casa nos dirigimos al mercadillo para comprar los ramos de rosas y claveles (entre rojas, rosadas, blancas y amarillas).

Cuando llegamos nos percatamos que hay profanado una de las tumbas que se encuentran a la entrada del lugar -y salía un olor nauseabundo-. Bueno, caminamos en dirección a la tumba de mi abuela (ella está puesta en tierra, a petición de ella). Allí se encontraba mi primo Willy con su pareja -aunque el no se haya atrevido a decir que es gay, los familiares más cercanos a el sabemos que el lo es-.

De las sensaciones y lo que me pasó por la mente en aquel instante lo contaré en un próximo escrito.

Junto a mi prima y su marido, a mi mamá, a mi primo y a su chico fui, también, a las tumbas de mi tía Daysi (madre de mi prima) y, finalmente, fuimos a dejarle un ramo de claveles a mi abuelo.

Mesita de noche

Hace unos días recibí unas presentaciones en diapositivas de Power Point de parte de Joseph. Recién hoy, apenas unos minutos, me atreví a ver uno titulado “Sonata Claro de Luna” -de Bethoven-. No lo hice antes por el momento en el que estaba atravezando y que hasta hoy creo no puedo superarlo, y es que la muerte de mi abuela -a quien quiero mucho- no es nada fácil de asimilar.

El oir tan triste melodía me ha puesto la sensibilidad a flor de piel -mucho más que de costumbre-. Pero eso no es nada extraño ni novedoso para mi, lo que si es causa de extrañesa por parte mía es que no puedo llorar ¿o es que me he quedado sin lágrimas? ¿o estoy ya seco por dentro? No lo sé.

Desde que tuve la suerte y mala suerte de ver agonizar a mi abuela la reacción del llanto -que es natural- se esfumó y con el la alegría de vivir, con el se fue mi mamá y con ella la sinceridad y ternura. Digo suerte porque Dios me regaló la oportunidad de poderme despedir de ella -aunque me encontraba estático alli de pie-. Y mala suerte porque fui testigo de su partida y ella no pudo decirme nada -a pesar de su agonía… que egoísta soy… verdad???- Se fue y no me pude ir con ella.

Cada vez que yo iba a visitarla a su habitación, desde siempre solía decir -esté quienes esten- que para cuando ella muriese me dieran su mesita de noche, aquella mesita que usó toda su vida.

Aquella mesita es medio alta, diria yo de unos noventa centímetros. Es color chocolate. Es de madera de Cedro, En la parte inferior trae dos compartimientos sin puerta y en la parte superior trae un pequeño cajón para guardar lo que se quiera.

Hoy han pasado ya doce días desde su partida sin retorno. Ya los hermanos de mami se han repartido las cosas de la casa. Lo peor de todo y me disgusta y me siento impotente de no poder decir nada por respeto es que han decidido desarmar toda la habitación en la que ella pasó sus últinos díias. Y yo me había resignado a qué no me darían la mesita de noche que ella en vida había decidido sería mía.

Hoy es cumpleaños de mi papá. El teléfono no ha dejado de timbrar en todo el día -y lo gracioso es que mi papá ha estado trabajando todo el día- con llamadas de amigos, familiares y compañeros de su trabajo que se encontraban de descanso. Mi mamá le ha organizado una cena para celebrarle. Uno de mis primos ha llegado a saludarle y me ha dicho que me darán la mesita de noche.

Desde que me ha dicho eso mi primo me he dirigido a mi habitación, he separado un lugar al lado de mi cama para que alli vaya la mesita de noche de mi abuela.

Sólo espero no tarden en darmela porque me hace mucha ilusión tenerla a mi lado y asi, de alguna manera, sentir a mi abuela fíxicamente.