Te pido disculpas

¡Vaya! Seis meses han pasado desde la última vez que me senté frente a la pantalla de este computador, e ingresé a este mi blog a escribir unas líneas más en el diario de mi último viaje al extranjero: Panamá.

Hoy no escribiré un capítulo más de esa colección de recuerdos convertidos en letras, en esta oportunidad pediré disculpas, si una vez más, a mi incondicional Joseph, pues siento que de un tiempo a este he descuidado nuestra amistad y no le he dado la importancia que bien sabe él tiene para mi.

Recuerdo las veces en que era yo quien le pedía se quedara más tiempo conectado del que podía, y él queriendo o no lo hacía. Ahora siento yo que no le correspondo a esa atención que tuvo, y que aún tiene hacia mi, y estoy seguro que tendrá. Por eso quiero pedirte me disculpes amigo mio.

Hoy, sin duda, hablaremos un rato. Espero ser lo suficientemente atractivo y entretenido como para lograr que te digas a ti mismo que valió la pena esperar casi una semana para charlar nuevamente como aquiellos tiempos.

Joseph sabes lo mucho que te quiero y aprecio todo lo que has hecho por mi.

otras-flores

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Hasta siempre Genius

Después de muchos días me he vuelto a conectar con este mi blog. En este momento tengo una terrible jaqueca, y es que no he podido dormir como es debido, y no porque me haya ido a dormir pasadas las tres de la mañana.

En los últimos tres días llevo conectándome por las mañanas a mis mensajeros -de Yahoo y de Hotmail- para conversar por alguno de los dos con mi amigo Joseph. Bueno, hoy, mientras charlaba con Joseph, entre a mi correo electrónico para ver que mensajes tenía pendientes de revisar. Grande fue mi sorpresa al ver que Genius había comentado algunas fotos de un tal José Luis; dichos comentarios no tenían nada de extreordinario, lo que si me sorprendió y me confirmó es que Genius estuvo el año pasado por Perú -comenté esto en uno de mis post pasados- y muy bien acompañado.

Al parecer no le interesé lo suficiente a Genius como para que él decidiera nos conozciéramos. Todo esto me pone mal, pero creo que no merece la pena que yo ande así. La era de Genius acaba de terminar, y no ha sido decisión mía, estoy seguro que no volveré a chatear, ni hablar con él…. muchísimas gracias Genius por devolverme en parte la ilusión de vivir.