Ciudad de Panamá: Fortalezas, playas y malecón

TERCER DÍA:

Fachada del hotel Centroamericano -Ciudad de Panamá.

Sé que Mr. Boss se encargó de hacer el itinerario del viaje (y es que la pasa bien haciéndolo). Sé también que él prefiere mil veces el campo que la playa. No sé, ni me enteraré nunca, cuánto tuvo que ver Joseph para que se incluyera la visita, de al menos, dos lugares costeros.

Esa tercera mañana nos despertamos un tanto más temprano -porque entre el desayuno, el tiempo para asearnos, el ‘arreglar’ las cosas para el paseo y el tener que echarle algo de combustible al carro sí que nos iba a llevar algo de tiempo-. Bien, salimos los tres del hotel. No recuerdo por qué no entré a la cochera junto a mis dos amigos, pero para cuando tenía intención de entrar, ésta (la cochera) ya estaba cerrada. A un aviso de alguno de los dos me regresé a recepción a pedirle a la señora encargada en ese momento de la atención que abriera el portón. -Ah! Ya recordé, es que en no salí junto a ellos del hotel, que salí después de entregar las llaves de la habitación a la recepcionista.

Como era costumbre, Mr. Boss iba al volante del carro, Joseph a su lado y yo (por decisión propia) atrás. El vehículo fue sacado de la cochera, Boss estacionó un rato para que yo pudiera subir, programó el aparato GPS para que nos indique el camino hacia un grifo (estación de combustibles) y así partimos.

Era la primera vez que yo “viajaba” guiado por un aparatito de esos. No me fiaba mucho pero me despreocupé porque según me comentaron mis dos compañeros es muy útil… ¡En fin!

Para entonces, tanto Joseph como yo, empezábamos a ser testigos de las interminables discusiones y colerines de Mr. Boss para con el GPS. El problema no era el aparato tecnológico, sino el contenido, es decir el mapa del Panamá que nos vendieron no estaba tan bien hecho (sobretodo en nuestros desplazamientos por el interior del país). Hasta ese momento la situación me causaba un poco de gracia y dejaba a un lado la preocupación, pues confiaba en la habilidad y astucia del conductor. Demoramos en encontrar una estación, pero no nos incomodaba mucho porque el día recién iniciaba.

Ciudad de Panamá: Canal, Calzada y hotel

SEGUNDO DÍA:

Computadoras en Hotel Centroaméricano.

El regreso al hotel desde el parque Urraca esta vez estaría a mi cargo, pues sería yo el responsable de guiar a Joseph y a Mr. Boss -éste último dudando un poco de mi capacidad de retención de lugares, fugaz pero muy buena en ocasiones-. El tiempo de caminata fue menor, pero igual de cansado.

Llegamos, subimos a la habitación y cada quien tenía el tiempo para hacer lo que quisiera hasta la hora de la cena -ya que los planes por aquel día se habían acabado-.  

En ese momento tenía ganas de ver televisión y así reposar un rato echado en la cama, pero decidí bajar al cuarto donde estaban las computadores con acceso a la Internet del hospedaje. Mr. Boss había decidido siestar un rato, por su parte Joseph bajó también para revisar su correo electrónico y leer un poco las noticias online.  

El tiempo navegando en la red se pasó rápido y de esa manera llegó el momento de cenar.