Sentimientos encontrados

2268213162_280558758f_b¿Qué cosas o momentos en la vida nos pueden garantizar un momento feliz? ¿Y existen verdaderos motivos para que nosotros nos sumerjamos en la tristeza?

En lo personal, creo que la felicidad es como la belleza: algo pasajero y distinto para cada personas. Algunos solemos nacer con la estrella bendita de caer siempre bien a los demás y ser atractivos de alguna manera u otra. Otros nacemos con la bendita estrella de no caer siempre bien a los demás y ser tan atractivos como una chaqueta de cuero en pleno verano.

Otra cosa, es que lo que me puede hacerme sentir feliz a muchos de ustedes no les parecerá causa para estar feliz. Y lo que a mi me parece algo bonito, quizá, varios de ustedes no compartirían mi concepto de belleza.

Hoy, no sé si me siento feliz o triste. No sé ni lo que quiero y lo que no quiero. Estoy con sentimientos encontrados.

No sé como sucedió, y por más que me esforcé para que no se diera, pero me enamoré muevamente.Y me enamoré de alguien inalcanzable y maravilloso, pero yo para el no pinto nada.

Genius! Se metió en mi sin pedir permiso y lo peor es que permití que eso sucediera. Generalmente yo no me suelo arrepentir de nada que yo haya decidido -independiente de que me vaya bien o mal- o de algún sentimiento que haya sentido.

La razón de este desencuentro sentimental interno, que crea emociones inexplicables y que ya he vivido en anteriores oportunidades, es que me he dado cuenta que Genius me ha mentido (sinceramente no encuentro una posible razón por la que el haya decidido ocultarme una verdad).

Estoy decepcionado de el, estoy enojado con el, estoy resentido con el; y, a su vez, estoy que me derrito por el, estoy loquito por el -y es que me gusta tanto-.

Decepcionado porque he descubierto que me ha mentido y sin razón. Resentido porque esa actitud adoptada por el me ha lastimado -así no haya sido esa su intención, estoy seguro que Genius no ha querido eso-. Y molesto porque no soporto que traten de verme la cara de tonto; aunque tenga la cara de idiota o en muchas ocasiones haya aparentado serlo, no ejustifica que las personas me consideren falto de neuronas… ¡eso me enfada muchísimo!

Yo jamás he obligado a las personas a que hagan cosas por mi, estoy acostumbrado a que nadie haga algo por mi, mejor dicho casi nunca nadie ha hecho algo por mi -sólo mis padres y hermanos y también Joseph-. Por tal razón, alguna vez, para cuando Genius me dijo que cuando vendría para Perú se tomaría el tiempo para venir hasta el norte tan sólo para verme le pregunté si estaba hablando en serio -la verdad que me costaba mucho el creermelo pero al provenir de la persona de Genius me hacía mucha ilusión el tener la oportunidad de saber como es el persona, el sentirlo, el verlo y si es posible percibir su aroma-.

Algo dentro de mi me decia que el estaba en Perú. Mi análisis a las palabras, a la actitud, al comportamiento de este para conmigo me hicieron deducir que el estaba aqui. Ahora último lo pude confirmar al ver una fotografía puesta por el mismo en su display del mensajero del Hotmail en donde aparece en unas ruinas hechas por piedras que sólo he visto al sur.

No me incomoda o, mejor dicho, no me duele el hecho de que el no haya querido verme -pues una persona no cruza el charco tan sólo para estar metido en alguna casa u hotel- Yo mismo le escribí un mensaje en el que le digo que no me busque a menos que nazca de el mismo el interés de buscarme, mas no por el hecho de haber sido una de las pocas personas a quien le ha prometido ver en persona.

pisacSoy sincero en confesar que en estos días no tengo ilusión o muchas ganas de charlar con el… hace unos días -y fue para cuando el puso la foto en donde aparece en esas construcciones incas- le escribí una interrogante en dónde le escribí si eso era la India -lugar donde me ha dicho que ha estado-.

Bueno, me despido ya porque debo tomar el bus de la madrugada que sale para Piura… debo descansar para solucionar algunos problemas que tengo con la secretaría de mi facultad.

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Enamorado

enamorado-69597Ale Am es una de las personas que tuve la suerte de conocer hace mas de un año cuando por vez primera me aventuraba a vivir la experiencia de conocer gente por medio de una sala de conversación del Yahoo. Los otros dos que conocí son Genios y Joseph.

En esa época sentía la necesidad de poder hablar con alguien respecto al transe de haber estado acompañado a volver a estar solo en la vida. Y soy sincero, no recuerdo con quien charlé primero, pero con los tres me sentí y me siento hasta ahora en confianza y he llegado a sentir aprecio, una especie de cariño y claro una admiración muy personal para con Genios –todo ello en contra de lo que solía pensar sobre las relaciones formadas en el Chat-.

Ocurría, también, por aquel tiempo que Ale Am andaba atravesando por una situación parecida a que yo me encontraba; así que invertimos nuestro tiempo en tratar de “consolarnos” mutuamente. Lo único que nos diferenciaba era que él ya había asimilado la idea y yo estaba en proceso, hasta que…

Hasta que en una de las sesiones de conversaciones que mantuvimos por el Yahoo me dijo que se encontraba muy triste porque no podía estar junto a la persona que el quería. El nombre de aquel muchachito es Lucio, tiene un poco más de veinte años, estudiante, vive en país Centroamericano y desde ese entonces tiene novio –lo que martirizaba aun más a Ale Am-. Algo que se atrevió a mencionarme es que el estaba “pagando” caro lo que alguna vez hizo en su pasado: el de “jugar” con los sentimientos ajenos.

La verdad que no tengo ninguna intención negativa al mencionar este periodo en la vida de Ale Am. Me he atrevido a escribir sobre aquello porque estoy seguro que a el no le incomodará ya que estoy muy seguro que ha podido superar ese obstáculo que parecía ser difícil.

Por la tarde de ayer Domingo, estuve conversando un rato con Ale Am y me confesó que había conocido a un chico que le atraía un poco más de lo normal. Mexicano de nacimiento, pero vive en los Estados Unidos, trabaja en un prestigioso restaurante norteamericano, tiene 26 años de edad, vive con parte de su familia, sencillo de personalidad y muy cariñoso con el, entre otras cosas.

Yo a Rubén no le conozco aun, pero por la descripción que Ale Am me dijo pareciera ser lo que el ha estado esperando por más de diez años –tiempo que el no ha dormido con alguien-. Descripción casi subliminal que sólo se hace de la persona que a uno le vuelve loquito.

Todo señala que a mi amigo Ale Am le llegó el amor, pues me ha parecido que se encuentra enamorado, y eso me hace tan o más feliz como si yo tuviese a alguien a mi lado –y ese alguien fuese Genios jeje-. Al parecer me llegó el momento de “compartirlo”, pero eso me importa poco si para cuando tengamos la oportunidad de que charlemos lo pueda ver contento con la etapa que está empezando a vivir.

Sólo me queda decirte que te vayas a paso de tortuga Ale Am y que el enterarme que aun en estos tiempos se pueden formar parejas y que tu seas el protagonista de tu propia historia de amor me da mucha alegría.

¡Felicitaciones! – ¡Congratulations! – ¡Enhorabuena!

La nostalgia de ayer

De un tiempo a este, escribo los post´s más tristes de mi vida. Les aseguro que no son los primeros y lo más probable es que no sean los últimos -porque: por más que yo intente y desee quedarme en casa -sitio en el que me siento mucho más seguro que cualquier otro sitio- para no ser presa de la desilusión, de lo pesado y todo lo que conlleva el vivir; es imposible el alejarme del todo de una realidad que está en un constante cambio, y de engaños, por culpa del practicismo y la “filosofía de lo descartable”.

Nunca pasó por mi mente el perder tantas ilusiones en mi vida, no sé si es más grande mi dolor que el de cualquier otra persona (por eso es que sólo escribo de mi sentir). No sé si fuí yo, pero igual pasó y en cuestión de segundos veía caer ilusión por ilusión. Probablemente todo se debe a que me siento solo internamente; me siento solo si, sin ilusión de vida lo más probable, pero con muchas ganas de ayudar a las personas y hacer siquiera que éstas sean felices -no importa si para ello debo renunciar a esa persona-.

Ocurrió con Mauro, cuando creía estar enamorado de el. La historia se repitió cuando se acabó mi relación con Ed -con la única diferencia de que con Ed pude “abrir” mi sentimiento y por vez primera me di cuenta que podía volar al lado de alguien que me entregara el mismo amor que yo le entregaba-. Estoy segurísimo que ya no extraño a Ed y, aunque no seamos amigos ni mantengamos comunicación ya, espero que se encuentre tan bien como le vi la última vez que estuvimos charlando.

No es fácil el reacosumbrarse a uno mismo. En mis ratos de pensar trato de encontrar la respuesta a mis miles de interrrogantes, y siempre llego a la misma conclusión: hay preguntas que no tienen respuestas.

No me considero loco, pero si en muchas ocasiones he sentido que no pertenezco a este mundo; quizá mi lugar esté en el de los perdedores o en el de los “raros”. Digo esto porque nunca han faltado las personas que me lo han dicho: “sabes eres raro”, “me das asco y quedarás solo como un perro”, “estas desperdiciando tu juventud…” -son las frases que recuerdo en este momento-.

En mi escrito anterior afirmo que me identifico con los pececillos de mi acuario (por el silencio expresivo que se puede dar). Sí, me quedo callado, pero no por cobardía; todo lo contrario por lo “valiente” que puedo llegar a ser cuando me doy cuenta que estoy “de mas” en una realidad que no es la mia, o cuando noto que no suelo ser interesante para alguien, o por el simple hecho de no querer fastidiar a nadie.

Me quedé callado y preferí no responder al último mensaje de Mauro, pues creía que así pondría fin al circulo vicioso que se había formado dentro de mi. Me quedé callado cuando Ed me decía que vendría por mi, pues yo creí que eso no se llevaría a cabo. Me quedé mudo con mi “nueva amistad” con Pedro, creí que despertaría celos en su pareja -y no me equivoqué- y ahora mi “amistad” con el sigue en el congelador de la memoria. Me estoy quedando callado con Genius, porque creo que con el no hay posibilidad alguna de llegar a algo y tal vez ni lleguemos a estar frente a frente. Me estoy callando con mi moribunda amistad con Joseph, porque creo que no sirve de nada que yo le cuente mis cosas sabiendo que para el la relación amical no es la misma y es necesario poner “control”.

Como les dije no me quedo callado por cobardia sino porque trato de ser prudente y lo más maduro que yo pueda actuar. Aunque para muchos individuos el ser asi no les agrade o les agrade poco. A veces pienso si los gustos también se han globalizado o si a las personas le gusta lo liberal y que han olvidado los sentimientos (muchas veces se vive por meros impulsos). Hay muchas cosas que se pueden globalizar, no estoy en contra de tal fenómeno… con tal de no “globalizarme” yo, y pasar de mano en mano y que mi cuerpo sea conocido por muchos… la verdad esa idea me asusta.

Todo esta melancolía quizá se aparte de mi, no lo sé… pero en este instante quiero dejar de escribir y apagar la portátil y echarme en el mueble de mis temores y anhelos… aquel mueble color marrón que tanto me ha acogido y hasta el momento lo seguirá haciendo.

Mariposa ilusionada

¿Alguna vez te has preguntado el porqué me sucede esto a mi o por qué yo? podemos formularnos la misma pregunta de varias maneras, pero la respuesta siempre es la misma: que somos nosotros mismos los que provocamos que ese algo nos suceda. Siendo concientes o no pero siempre actuamos por actuar en las muy variadas circunstancias en que solemos estar, sin pensar tanto por las consecuencias, y es que, como dicen por alli, “si no aprovechas la oportunidad, probablemente te estes reprimiendo a vivir una de las mejores experiencias, y lo que es peor no sabrás si pudo ser buena o mala”.

La frase anterior la he oido una infinidad de veces, sobretodo, de personas que suelen o,  mejor dicho, se consideran “prácticos”. Como si los individuos fuéramos un vaso descartable o como un foco que sólo es tomado en cuenta mientras nos pueda alumbrar en nuestras lecturas nocturnas, vamos por el mundo “utilizando” y probando si funciona bien o mal. Y, cómo siempre la culpa la tiene la situación o la soledad. ¿Y dónde quedan los sentimientos? ¿dónde dejamos la razón que se nos fue asignada? ¿por qué no reconocemos nuestros errores, pero principalmente, por qué no somos concientes de nuestras limitaciones?.

El día uno de este año, quise irme para Piura. Aunque me gusta estar en casa -me considero hogareño- y siempre ando buscando quehacer para distraerme y no dormirme en mis laureles. Aquel día metí un poco de ropa a la mochila, cogi un poco de dinero y me fui al terminal de buses que se dirigen para la capital de la región; pues apenas está a dos horas de donde vivo y el paisaje que se observa en el trayecto es muy diverso y atractivo para mi gusto.

Estando ahí, ya sentado, en el bus los recuerdos de una persona que en su momento me hizo muy feliz (con el no existían los horarios, cuando el se ponía hacerme muecas para arrancarme una sonrisa). Señores yo no sé que el hacía pero siempre se las ingeniaba para que yo me sintiese como en las nubes -y claro yo también hacia todo para que el se sintiese a gusto a mi lado-. Esos recuerdos fueron mi compañero de asiento en ese viaje, es más en un determinado momento llegué a creer que estaba el a mi lado. Mientras tenía los ojos cerrados podía verle, podía olerle y podía hablar con su silencio, pero cuando los abria notaba que eso no era más que el resultado de que aun le puedo extrañar -aunque ya con menor intensidad-.

Llegué a mi habitación y no sé por que pero creía que al abrir la puerta le iba a encontrar, otra consecuencia de mi imaginación; ya que al abrir esa puerta no encontré más que un cuarto con olor a cerrado, mi cama siempre templada y muy fria, las ventanas opacas, el suelo con polvo y los objetos (incluso mis cuadernos y libros) estaban grises. No encontré más que la soledad en su máxima expresión. La verdad que, aparte de estar fuera de onda por el ataque repentino y tramposo de los recuerdos ya dormidos de aquel amor,  estaba muy rendido del viaje que no me animé a dar una limpieza, y con sólo cambiar las sábanas de mi lecho y las fundas de las almohadas me eché mirando al techo, hasta quedarme dormido.

Al despertar, me dije desde tonto hasta los estatus más altos de apelativos que en cuyos conceptos encierran a la debilidad representada en letras. ¡No puede ser posible! el recuerdo de Ed nuevamente en mi… es este corazón mio el que aun se resiste a renunciar del todo a lo que fue una de mis mejores relaciones -por no decir la única-, pues mi razón ya asimiló mi ruptura definitiva con un buen hombre. He aqui la respuesta a dos preguntas que dejé colgadas anteriormente.

Filosofando señores. Los sentimientos siempre están presentes en cada acto humano. Son ellos, sean positivos o negativos, los que deberían girar en torno a la razón, pero muchas veces -por no decir casi siempre- son estos los que toman la delantera y nos hacen cometer actos que solemos considerar espontáneos. Por ejemplo, Dionisio está tan feliz que desearía compartir esa alegría con alguién, pero este se encuentra en su trabajo y debe guardar la compostura, pero esa felicidad de alguna manera se desbordará de el y se notará en cada acción que este haga: en un abrazo, en un saludo cordial, etc. (actos espontáneos).

Siempre hay que dejar que nuestras acciones hablen por nosotros mismos- me lo dijo un sacerdote de mi Universidad. Pero analizando minuciosamente esa frase he descubierto que puede ser un arma de doble filo y que en sí no dice ni significa nada de nada. Considero que no hay mejor manera de tener las cosas claras que a través del diálogo, a menos yo que suelo ser bastante despistado  -algo contradictorio a mi esencia detallista-.

Acabo de recordar algo que me dijo Joseph: “tu manejas a los demás como personajes de tus novelas… olvidas que también tenemos sentimientos…” -en realidad me lo dijo en una discusión- pero eso no importa. La cuestión es que me sirve de ejemplo para poder explicarles el porqué la frase del cura me parece arma de doble filo. Primero, el “mostrarme” como alguien intelectual le ha hecho pensar que a mi me gusta manejar a las personas, algo que de cierto tiene el máximo nivel del ficticismo que contiene “Metamorfosis” de Kafka. Y, en segundo, respecto al olvido de mi parte de los sentimientos de los demás, pues no hay nada más claro en mi que pensar siempre más en los demás que en mi mismo; yo ando por la vida con el único objetivo de no hacer daño a nadie y menos lastimar los sentimientos; lo cierto y, también, lo que ando asimilando es que a nadie le ha importado lo que yo he podido sentir.

Bueno, ya es un poco tarde para seguir filosofando y yo debo descansar por hoy mi cerebro jeje… intentaré seguir el hilo de este escrito.

Navidad es Navidad

Navidad es Navidad señores!!!

Aunque hoy haya amanecido con una indigestión “de la patada”, no puedo quitar mérito a mi mamá, que verdaderamente ha dado lo mejor de ella en cocinar lo que seria la  cena de la nochebuena. Yo que no soy de mucho comer, ayer me “abrí” a los nuevos sabores y a ese platillo imnovador descargado de un recetario virtual de la internet, y me comí todo, absolutamente todo (incluidas las verduras).

Bueno, dejando la comida a un lado y cambiando de tema; hoy estoy algo contento y extrañado también, porque, si bien no se necesita de una determinada fecha para saber y darnos cuenta a quienes realmente le podemos importar, Navidad es una fiesta que, aunque nuestro mapa de creencias no la considere dentro de sí, es casi imposible tratar de “huir” de ella y es inevitable no cultivar la ilusión de siquiera recibir un saludo afectuoso de aquellas personas que consideramos “importantes” y que no sean familiares o amigos.

soledadYo tengo una costumbre anual y en especial en esta fecha, de enviar postales virtuales a las personas que me interesan y quiero sinceramente -no hago ello con la intención de esperar un saludo o una postal de agradecimiento, no es así señores-. Y este año no ha sido la excepción, me pasé más o menos dos ó tres horas en elegir una postal agradable y que vaya de acuerdo a la persona destinada. Es así que le he enviado postales a mis familiares -entre primos, tíos y hermanos- y a otras personas que considero más que amigos -y es que señores yo no pierdo el tiempo en “amigos” quizá por eso es que no tengo muchos amigos-.

Veo pasar las horas por la inmensa ventana de mi sala, cabalgando el fuerte aire que corre fuera de casa y yo aun no le doy una forma concreta a este escrito. Es que en estos días la inspiración ha estado huyendo de mi y mantengo mi mente en blanco, señores estoy cayendo en un cuadro grave del calabacismo peruano ¡no puede ser!.

Puedo sobrevivir en la vida sin tener a alguien a mi lado, puedo vivir sin tener sexo por muchos años, puedo vivir sin respirar del aliento del ser que algun día tuvo mi corazón entre sus manos, puedo sobrevivir sin probar bocado en dos días, puedo vivir sin tener una visión perfecta, puedo sobrevivir sin tener amigos… pero jamás podría yo vivir sin la inspiración que me obsequia la creatividad y las leves ganas de vivir lo que es mi vida.

bt_quejaSeñores no es una queja y menos una lamentación pero en estos días me he estado preguntando a mí mismo ¿qué sentido le estoy dando a mi vida?. Y es que, después de haber asimilado que la relación con quien en un determinado momento fue todo para mi (“virrey boricua”) he quedado sin brújula en la vida. La verdad de todo es que no encuentro aun mi camino -sólo tengo definido el acabar lo más pronto mis estudios para ponerme a laborar-.

El sentimiento de haber sido vencido por las dudas, los celos y la distancia ha marcado una profunda herida en mi, no sólo en mi corazón sino también en mi mente -mi razón atraviesa por un oscurentarismo medieval que como es lógico se convertirá con el tiempo en una luminosidad creadora-. Si, es ese sentimiento el que me impide despejar mi mente y actuar de alguna manera  a la defensiva; y es el mismo quien me hace ilusionar con personas que simplemente me han regalado un tiempo en sus vidas sin ninguna otra intención que la distracción en una charla amena e inteligente.

Pero si con la única persona con quien me he llegado a ilusionar ha sido Genius ¿cómo es que puedo afirmar que son muchas las personas con quien me he ilusionado? ¿es acaso una contradicción de lo más sinverguenza? pues no señores no es una contradicción ni nada que se le parezca, estoy hablando con un grado más de la ya utilizada sinceridad por mi. Con Genius me he ilusionado más de lo que me imaginaba, es mas puedo asegurar que estoy enamorado de el, pero desde ayer he decidido que lo mejor será es dejar de cultivar ese sentimiento y dirigirlo hacia mi persona. Ayer descubrí que el ha cambiado en algunos aspectos que en verdad no me imaginaba lo haria, como el hablar con más de una persona a la vez -lo que confirma mi sospecha de la cual les hablaba la otra vez, o la poca atención que me ha dado en estas últimas charlas. Tampoco es que le vaya a obligar a que vuelva a ser el mismo conmigo.

Algo más el -Genius- hizo dos pocas agraciadas bromas. La primera de ellas es que esperaba que para cuando el llegue a Perú yon ya tuviese un novio -realmente esto me hace pensar que no me llegó a conocer si quiera un tantito de mi ¡en fin!- y la otra broma fue que utilizando el nombre del perro de Josehp menciono que el perrito no llevaba el nombre de Gus por mi… Juzguenlo ustedes porque eso a mi me dolió, poco pero me ofendió.

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Como les decia Navidad es Navidad señores, ya que toda pena, todo dolor, toda nostalgia y todo lo que nos puede afectar de mala manera a algunos de nostros queda “borrada” por la alegría que acarrea esta fiesta de fin de año. Y miren que lo digo yo, yo que no me gusta dejarme llevar por nada ni nadie, pero en Navidad todo puede pasar, incluso el que yo me deje arrastrar por ese hipócrita sentir de que todo va bien.