Reporteritos.info_rmación

Por mucho tiempo anhelé llegar al capítulo de la redacción en la que se nos enseña a elaborar noticias: desde la volada, pasando por el titular y llegar al lead (a cada uno de los trece tipos existentes). Este, cuando por fin lo he logrado, me siento bastante atemorizado por el curso. Quiero pasarlo, debo aprobarlo… ¡eso espero!

Reporteritos.info es el nombre elegido para la página web del dominio que ha sido adquirido por mi facultad en la Universidad en la que estudio. Esta semana empezaremos ya a “movernos”, a ensuciarnos los zapatos, a buscar la noticia.

Por suerte mia he sido designado para redactar reportes en la sección Política. Qué plato fuerte señores. No a cualquiera le otorgan dicho espacio. Cualquier periodista desearía volverse un critico con diente filoso de la fauna politica peruana, y es que hay mucho material señores.

Personalmente siempre me ha agradado la política, siempre he querido participar en algun foro en donde se pueda hablar explicitamente y sin tabúes o restricciones. Este año lo he alcanzado y daré todo de mi, no seré un mediocre y cederé a los bajos instintos de la política. Sólo espero aprobar el curso.

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¿Cuáles son tus deseos?

Ayer por la noche me puse a ver televisión. No encontré nada interesante en ninguno de los canales nacionales, así que me puse a ver que estaban presentando los internacionales. Mientras cambiaba de un canal de televisión a otro llegué a ver a un muchachito de piel morena, ojos grandes muy negros y cabello azabache, quien era atacado por un ruín, atemorizante y horrible  villano.

Ese muchachito es el protagonista principal de la película animada para niños “Aladino y la lámpara maravillosa”. Sí, volía a ver después de muchos años esa historia llena de magia, suspenso y amor. Nuevamente sentí esa sensación que alguna vez en mi vida tuve al espectar dicho dibujo animado.

Lo interesante de dicho film está en los tres deseos que debe pedirle Aladin al genio azul de la lámpara. Por dicha razón recordé cuáles fueron los tres deseos en los que pensé cuando era niño.  Una de aquellas peticiones que tuve en mente era poseer una ciudad en miniatura, una especie de Sims City pero real, con personitas a los cuales yo pudiese “manejar” y decidir que casa y trabajo tendrían. El segundo deseo era que mi abuela tuviese una vida eterna y que siempre fuese dueña de aquella fuerza y sabiduria que la caracterizaron. En tercer lugar, que no se dieran las guerras en el mundo -por aquel tiempo mi país estaba en frecuentes conflictos con el Ecuador, además del terrorismo que deterioraba la paz interna de la Nación-.

Ahora que soy mayor y que las cosas a mi entorno parecieran haber cambiado le pediría otros deseos a ese genio bastante chistoso. Primero le pediría que de una visión de lince o por lo menos volver a ver como lo hacía antes de operarme. Después, le pediría que mis hermanos tuvieses trabajo, al igual que yo jeje. Y, por último, encontrar a un galán que me ame tanto como yo le puedo amar.

Después de haberte contado cuáles serían mis deseos, me queda preguntarte ¿cúales son los tuyos? Anímate y cuéntamelos.

A una semana

Cualquiera de ustedes podría pensar que a mi me cuesta comunicarme, pero eso es tan falso como la existencia de un elefante rosado -se los digo yo, que soy quien más sabe de mi-.

Son dos cosas muy distintas el no querer decir las cosas a no poder comunicarse con los demás.

hermanaPor cuestiones de mi vida he aprendido a no contar nada referente a mi, a menos que la otra persona me inspire confianza y no sólo eso, me debe demostrar que es merecedor o merecedora de que yo me abra ante el o ella. Pero eso no tiene relación alguna con el no poder comunicarme con los demás. Es más conosco a muchas personas -a los que no considero amigos, pues ya saben que no creo en la amistad- con las cuales puedo pasar un momento charlando de cualquier tema interesante o simplemente matando el rato.

Aunque ya no hablamos tanto como antes, mi hermana es una de las pocas personas que merece confie yo en ella. Es ella quien ha estado al pendiente mio, siempre viendo que hacia y que dejaba de hacer para ir a decirle a mi mamá jeje -como toda hermana diria yo-.

Ella es mayor que mi por tan sólo un año -mi mamá dice que cuando éramos pequeños las personas le preguntaban si éramos o no mellizos- pero es cómo si no tuviéramos diferencia alguna en el tiempo. Recuerdo que la primera vez que nos separamos fue cuando ella empezó a asistir a la escuela y yo por ser menor aun me quedaba en casa a esperar que las horas de la mañana pasaran sin sentirlas y para ello me ponía a jugar con mi monita blanca de peluche -que llegó a sustituir al “topo Gigio” que dejé olvidado en el hotel de unas vacaciones que hice con mis padres-. Tmabién recuerdo que como no podía yo mencionar su nombre claramente le solía llamar “nena”, y es que ella ha sido, es y será siempre mi nena.

Para cuando empecé yo a ir al colegio mi hermana ya era super experimentada en cuestiones educativas, y yo apenas me acostumbraba a estar lejos de casa (en otra oportunidad les contaré como fue mi primer día de escuela, sólo les adelanto que no dejé de llorar hasta después de un rato). Pero ella era quien me dió fuerzas, de una manera muy infantil pero muy bondadosa de su parte. A la hora del recreo siempre estaba yo en su busqueda y cuando la encontraba con la mirada no quería despegarme de ella.

Contaré por primera vez que ella y yo siempre nos poniamos de acuerdo para salirnos del colegio, a veces ella era y a veces era yo quien se enfermeba en pleno horario de clases, se acercaba a la profesora y ésta llevaba al enfermo repentino a la dirección, ya alli nos daban permiso para irnos a la casa. Bueno, ella era y es aun bastante despistada para encontrar una dirección, entonces yo era el encargado de guiar al conserje hacia nuestra casa. Ya alli se pasaba sorpresivamente el malestar y nos poníamos a jugar como que nunca pasó nada.

El tiempo ha pasado. Ambos somos ya adultos. Ella terminó su carrera universitaria, Ella ahora es madre de un niño muy llorón pero lindo y gracioso. Ella en pocos días se separará de la familia para irse a vivir a otra región con quien será su esposo -que es el padre de mi sobrino-.

campanas_topEn una semana se casará y con ello dejará atrás lo que hemos vivido y empezará a hacer su propia historia como madre de familia. Yo estoy super feliz porque ella siempre ha querido casarse y en poco tiempo hará su sueño realidad, sólo espero le vaya bien y le deseo todo lo mejor del mundo.

Le quiero mucho a ella, he aprendido a querer a mi sobrinito; pero a mi cuñado dudo que lo llegue a apreciar siquiera, pero eso es otra historia; y si fue el a quien mi hermana a escogido para compartir parte de su vida, pues ni modo.

La nostalgia de ayer

De un tiempo a este, escribo los post´s más tristes de mi vida. Les aseguro que no son los primeros y lo más probable es que no sean los últimos -porque: por más que yo intente y desee quedarme en casa -sitio en el que me siento mucho más seguro que cualquier otro sitio- para no ser presa de la desilusión, de lo pesado y todo lo que conlleva el vivir; es imposible el alejarme del todo de una realidad que está en un constante cambio, y de engaños, por culpa del practicismo y la “filosofía de lo descartable”.

Nunca pasó por mi mente el perder tantas ilusiones en mi vida, no sé si es más grande mi dolor que el de cualquier otra persona (por eso es que sólo escribo de mi sentir). No sé si fuí yo, pero igual pasó y en cuestión de segundos veía caer ilusión por ilusión. Probablemente todo se debe a que me siento solo internamente; me siento solo si, sin ilusión de vida lo más probable, pero con muchas ganas de ayudar a las personas y hacer siquiera que éstas sean felices -no importa si para ello debo renunciar a esa persona-.

Ocurrió con Mauro, cuando creía estar enamorado de el. La historia se repitió cuando se acabó mi relación con Ed -con la única diferencia de que con Ed pude “abrir” mi sentimiento y por vez primera me di cuenta que podía volar al lado de alguien que me entregara el mismo amor que yo le entregaba-. Estoy segurísimo que ya no extraño a Ed y, aunque no seamos amigos ni mantengamos comunicación ya, espero que se encuentre tan bien como le vi la última vez que estuvimos charlando.

No es fácil el reacosumbrarse a uno mismo. En mis ratos de pensar trato de encontrar la respuesta a mis miles de interrrogantes, y siempre llego a la misma conclusión: hay preguntas que no tienen respuestas.

No me considero loco, pero si en muchas ocasiones he sentido que no pertenezco a este mundo; quizá mi lugar esté en el de los perdedores o en el de los “raros”. Digo esto porque nunca han faltado las personas que me lo han dicho: “sabes eres raro”, “me das asco y quedarás solo como un perro”, “estas desperdiciando tu juventud…” -son las frases que recuerdo en este momento-.

En mi escrito anterior afirmo que me identifico con los pececillos de mi acuario (por el silencio expresivo que se puede dar). Sí, me quedo callado, pero no por cobardía; todo lo contrario por lo “valiente” que puedo llegar a ser cuando me doy cuenta que estoy “de mas” en una realidad que no es la mia, o cuando noto que no suelo ser interesante para alguien, o por el simple hecho de no querer fastidiar a nadie.

Me quedé callado y preferí no responder al último mensaje de Mauro, pues creía que así pondría fin al circulo vicioso que se había formado dentro de mi. Me quedé callado cuando Ed me decía que vendría por mi, pues yo creí que eso no se llevaría a cabo. Me quedé mudo con mi “nueva amistad” con Pedro, creí que despertaría celos en su pareja -y no me equivoqué- y ahora mi “amistad” con el sigue en el congelador de la memoria. Me estoy quedando callado con Genius, porque creo que con el no hay posibilidad alguna de llegar a algo y tal vez ni lleguemos a estar frente a frente. Me estoy callando con mi moribunda amistad con Joseph, porque creo que no sirve de nada que yo le cuente mis cosas sabiendo que para el la relación amical no es la misma y es necesario poner “control”.

Como les dije no me quedo callado por cobardia sino porque trato de ser prudente y lo más maduro que yo pueda actuar. Aunque para muchos individuos el ser asi no les agrade o les agrade poco. A veces pienso si los gustos también se han globalizado o si a las personas le gusta lo liberal y que han olvidado los sentimientos (muchas veces se vive por meros impulsos). Hay muchas cosas que se pueden globalizar, no estoy en contra de tal fenómeno… con tal de no “globalizarme” yo, y pasar de mano en mano y que mi cuerpo sea conocido por muchos… la verdad esa idea me asusta.

Todo esta melancolía quizá se aparte de mi, no lo sé… pero en este instante quiero dejar de escribir y apagar la portátil y echarme en el mueble de mis temores y anhelos… aquel mueble color marrón que tanto me ha acogido y hasta el momento lo seguirá haciendo.