A un sello de España

Este es uno de los temas que jamás se me hubiera ocurrido tratar, y es que nunca se me pasó por la mente la posibilidad de cruzar el charco. No hasta que Mr. Boss y Joseph me lo dijeran personalmente en su último viaje a Perú; y desde entonces tengo unas raras ganas de ir hasta España y visitarles -aunque debo confesar que siempre he querido recorrer los mismos lugares que ambos suelen visitar. 
El monte Ulia, el jardín donde labora Boss o algún castillo cercano... cualquiera de ellos pero en menor grado como el caminar por tierras de aquel pueblito que no aparece en mapa alguno y que lleva el mismo nombre de la ciudad donde nací y he pasado gran parte de mi vida, Talara.
No importa la razón que me mueve a ir, lo importante es que la embajada española en Lima acceda a darme la visa que necesito para tomar el avión y hacer la travesía de no sé cuántas horas de distancia separan los dos países. 
Lo importante también es que yo pueda viajar hasta la capital para acercarme a la sede de España en Perú para hacer que me sellen uno de los documentos que son requisitos indispensables para tramitar la invitación que muy gentilmente mis amigos me harán.
No sé si llegue a cruzar el Atlántico, no sé si llegue algún día a visitar el lugar donde vive uno de mis mejores amigos, por no decir el único que tengo y creo que tendré...
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Coincidencias

Hola a todos.

Mi ánimo en estos dos últimos días no es como tanto les gustaría a muchos que estuviese. Infinidad de veces me he puesto ha pensar sobre el presente que estoy viviendo, y creánme que no es muy alentador lo que llego a concluir al final del autoanálisis.

Y a eso se le une el decidir si debo o no alejarme para siempre de la vida de Genius, y también, la asimilación de la idea de que mi abuela ya no está en este mundo. .. ¡es para volverse loco!

El día de hoy me desperté temprano, es mas ni siquiera he podido dormir. Me destinaba ya a descansar un poco  más de las 3 de la mañana, llegué hasta mi cama y me eché mirando hacia el techo en plena oscuridad.

Una, dos, tres… cuatrocientos… novencientas ovejas  y ningún síntoma de sueño. Ví amanecer desde la ventana de mi habitación y el canto de las aves, que daban inicio al nuevo día, me invitaban a salir a caminar en plena mañanita.

En tiempos anteriores hubiera invitado a Lucas a dar una caminata madrugada, pero como el ya no está conmigo por más que me matara llamándolo el nunca vendría. Pero bueno estaba decidido a salir y nada ni nadie me detendría en llevar a cabo tal decisión. Así que me puse una ropa ligera -para no sudar tanto- me cepillé los dientes, tomé prestado el Ipod de mi hermano menor y salí, sin rumbo, pero salí.

1185028416_fDesde que me separaron de mi Lucas Bambino no había vuelto a salir de casa tan temprano por la mañana, y menos quería salir por la entrada principal de la casa -huyendo de la ventana de la habitación de mi abuela. sobretodo, de verla directamente-. En aquel momento sólo estaba despierta mi mamá, a la cual le digo que iba a dar una vuelta, sin mostrar interés alguno sólo atina a pedirme que pase por la panadería y comprara pan para el desayuno.

Como la casa está muy cerca al mercado central de la ciudad evito cuantas veces pueda pasar por alli cerca porque no soporto el sonido antiarmonioso que emite ese lugar tan público y necesario a veces. Salí por la parte delantera de la casa -por lo que antes era un jardín agradable- y tomé la dirección contraria a la del mercado. Caminé y caminé.

Mientras caminaba recordé la vez en que Ed llegó, también una mañana, a mi casa -sin haberme avisado-.

Transcurría el mes de agosto del año 2006 -mes de mi cumpleaños-. Ya habían pasado algunos días en que Ed no se conectaba y ni siquiera me llamaba como lo solía hacer. Yo le había llamado en algunas ocasiones a su casa pero nunca me respondía y siempre acababa hablando con una de sus hermanas. Ella era Mily, una mujer sinónimo de alegría -característica propia de los puertorriqueños- casada y trabajadora.

Realmente esa “desaparición” repentina me estaba preocupando. Ya creía que le había pasado algo malo, pero mi madre solía decirme que “las malas noticias siempren llegan rápido”. Pasé dos o tres días sin saber nada de Ed.

Mi cumpleaños cayó día Domingo en aquel año. Y ese día sonó el teléfono de madrugada -por cierto en esos días no me habían dejado responder el telefóno de casa- no le dí mayor importancia a esa llamada y seguí durmiendo.

En casa saben que a mi no me gusta celebrar cada vez que cumplo años, pero si me agrada recibir saludos o regalos. Así que muy pocas veces mi madre me ha preguntado que me gustaría comer ese día, pero en aquella ocasión lo hizo y noté que tenían pensado hacer un almuerzo. Y como a mi me fascina comer pastas, pues fue eso lo que le pedí para que me cocinara. Pero también me pidió que arreglara un maletín con algo de ropa dentro para viajar.

Esta petición me puso en alerta, ya que en días anteriores no se había planeado algun viaje en familia o me había pedido que le acompañase a algun lugar fuera de la ciudad. Jamás me hubiera imaginado que días antes había mantenido diálogo con Ed a mis espaldas. Y lo peor de todo que había acordado con el su llegada sorpresa para el día de mi cumpleaños sin ni siquiera tener la amabilidad, por ser familia, de haberme contado que Ed iba a llegar y que esos días de preocupación no fuesen como los que pasé en ese entonces.

despertarDormí hasta que sentí una mano bastante fría que me tomaba la mia -señores casi llego al techo del susto que me dió- Pero eso del techo no ocurrió y sólo tuve que sacarme la almohada de mi rostro para saber quien había osado en interrumpir mi sagrado sueño. Estaba medio fastidiado pero ese fastidio se esfumó al ver el rostro cansado pero sonriente de quien fue mi novio, esos ojos brillosos y esos labios rosaditos humedos me volvían loco en ese tiempo. Como era dable no nos pudimos dar un beso por respeto a mi familia así que sólo me levanté de mi cama, me fuí a la ducha y desayuné con el amor que fué de mi vida. No sólo desayunamos juntos, sino también almorzamos y me fuí para Piura con el porque al otro día tenía clases muy temprano. Pasamos una semana muy buena y agradable.

El recuerdo de esa experiencia se dió en mi por todo lo que está pasándome (con la diferencia de que es con Genius, no somos novios y dudo que venga a verme)…

Caminé y no recuerdo por donde. He llegado a casa hace nueve horas desde que sali -son exactamente las 17 horas y 18 minutos- No compré el pan por olvido y ni bien llegué de ese paseo pensador me eché a dormir y me he despertado a las 14:30 horas.

Parece mejorar

Hola!

Señores el día de ayer y algunas horas de hoy han sido muy agradables. Hace mucho que no vivía momentos como el de hoy. Puedo decirles que estoy muy contento.

Sé que está mal que yo lo publique pero hoy quiero compartir con ustedes mi alegría, así como les cuento mis penas. Para empezar, mi día se inició un poco más temprano que de costumbre, pues tenía que ordenar mi ropa, y la verdad que tengo muchos trajes que ni siquiera he estrenado. Bueno mientras daba orden a toda mi ropa iba separando aquella que por un motivo u otro no me “servía” o simplemente no me hace si la uso o no, luego de doblarla y ver que no tenga algun defecto en el cosido o algún botón suelto por alli la junte toda y la metí en una mochila -pues más tarde la llevaría a la Iglesia de mi zona para donarla- y así ocurrió, en horas de la tarde le pedi a mi hermana que me acompañara a dejar esa ropa en el templo para que sea dada a las personas que si la necesitan en realidad. No sólo llevamos ropa mia sino de todos los que vivimos en casa… hasta de mis sobrinitos!! es que ellos crecen demasiado rápido.

Señores no les cuento esa acción para que crean que soy bueno o algo parecido ¡no señores! sino porque me siento bien, me siento con mucha alegría… voy a reventar de tanta alegría… el sólo ver los ojitos brillosos de aquellas personas que no tienen los medios para comprarse algo, pucha es una experiencia genial. Regrese a casa muy satisfecho por haber hecho esa acción y, sobretodo, implicar a toda mi familia en ello -y no quiero decir que ellos sean malo eh, sino que se mantienen ocupados tanto en ellos que se olvidan de que hay más personas a su alrededor-.

Este año no he podido participar en la chocolata que anuamente organizamos chicos universitarios de la “de Piura” pero no me iba a quedar con las ganas de sentirme bien conmigo mismo, asi que me animé a hacer lo antes contado.

Y esa felicidad se multiplicó por la noche cuando me animé a saludar esta vez por iniciativa mia a Genius. Wow hemos charlado cerca de tres largas horas… como me hace feliz eso: el tener un contacto aunque sea por este medio con Genius -a quien admiro en demasía- es genial!. Desde las 22:09 horas hasta las 00:54 horas de hoy día, siento que todo vuelve a ser como era antes, aunque el sea con esa personalidad española poca expresiva pero si muy atenta.

-manos

Hablamos de todo un poco y entre esos temas estuvo el de los “ligues” y el interés que muchos jóvenes compatriotas mios muestran por extranjeros en un aparente enamoramiento. En lo personal no estoy de acuerdo he incluso expreso mi más enérgica critica y reclamo por ello -aunque no crea que pueda suceder algo con Genius, que es español, y claro que pondré todo de mi para que pasemos de amigos a novios quizá jeje- pero hoy reclamo por aquellos chicos que sinceramente se enamoran de algun extranjero y estos -no todos- los toman como juego o compañia para no sentirse tan sólo o aburridos en el Perú. Yo no los juzgo, ni los juzgaré, pero por ellos pagamos todos los que vamos en el mundo con sinceridad y creemos en el amor.

Respecto al tema de los ligues pues sólo diré que no soy aliado de ese pensamiento, hasta ahora no he sido partícipe de alguno y dudo mucho que lo sea en un futuro. El sólo hecho de pensar que un desconocido toque mi cuerpo un día y luego al siguiente día venga otro y me toque, realmente considero que me denigraria como persona, y me da asco!. Respeto a aquellas personas que lo hacen pero no puedo imaginarme yo en ese rol de “liguero”. No lo he hecho, no lo haría y espero no hacerlo en el futuro… aunque piensen muchos que estoy desperdiciando mi juventud, pero prefiero ser un pacato y aburrido a ser un puto.