Vigía

Cuando era cachimbo me dijeron que en las redas me iban a revolcar. No es para menos. Hasta el momento es la cadena de curso de facultad que más trabajo me está costando pasar.

La cadena empieza con el Análisis y Redacción de textos (1 y 2 respectivamente). En el primero se da un repaso general por las cinco clases de textos que existen en el mundo de las letras, pero, se profundiza mucho en lo que es un texto expositivo.

Ya para la segunda parte del Análisis y Redacción se nos enseña a redactar textos descriptivos y narrativos ¿Suene fácil? nada más alejado de la realidad, a mi, personalmente, me demando mayor esfuerzo realizar narraciones que descripciones. Gracias a la excelente profesora que me enseñó no hubiera sido capaz de captar los conceptos dados en clases; y el haber hecho escritos de tal índole me llena de orgullo de mi mismo.

A la profesora “Casas” se le empieza odiando, pero al terminar los dos cursos se le acaba queriendo y apreciando, y es que su exigencia nos sirve para esforzarnos el doble y logremos dar mucho más de nuestra capacidad nata.

Luego de tan extraña introducción les cuento que en este preciso momento me ha tocado vigilar a una parte del grupo de Redacción 1 ¡vaya caras! Me provoca darles ánimos a los muchachitos recién llegadosa la vida universitaria (que en realidad ya deberían estar en el 2do año de estudios) pero debo tragarme esas ganas tontas de solidaridad.

En realidad nunca pasó por mi cabeza, ni imaginé jamás que lleagría a cuidar a los chicos de la Primera redacción. Nunca pasó por mi cabeza porque me costó muchísimo pasar el curso.

Hoy en d{ia me encuentro en el curso de Redaccion periodística. El curso no demanda tanto esfuerzo mental, pero si mucho esfuerzo físico uy entrega casi total a la actividad periodistica.

Ahora debo dar por terminado este post, pues en cualquier momento entrará la profesora Casas y… Se acaba de ir la profesora. Vió que estaba escribiendo y no dijo nada ¿Habrá sido un milagro acaso?

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19

picture1qk4En Perú la calificacion, tanto en el colegio como en institutos o universidades, es vigesimal. Con ello la nota máxima que puedes obtener al rendir un éxamen escrito u oral es de 20, la más baja es de 00 y una nota promedio es de 11 -con 10.5 ya estas aprobado, pero es una nota mediocre-.

Transcurría el mes de marzo de hace algunos años atras, yo recién había ingresado a la Universidad, y como es “normal” los compañeros de años superiores nos actualizan de todo lo ocurrente en la facultad: como el profesor más “verde” (que hace el curso más difícil) o el profesor “cachema” (que hace el curso más fácil), lo mismo ocurre con los cursos.

Recuerdo aquella tarde de otoño. Después de la reunión de “bienvenida” dada por la decana y algunos profesores de la facultad. Me preguntaron el nombre del profesor que me había tocado para el curso de Introducción a la filosofía, Eguiguren respondí. Uyuyuy! echate la bendición y estudia mucho.

Dos años después de ese momento, y después de haber llevado por tercera vez el curso de Introducción a la Filosofía pude pasarlo con una nota promedio de 14 -debo reconocer que aquella experiencia me hizo ver a la filosofía con ojos distintos a los que tuve y miré por dos veces a la filosofía, incluso llegándome a gustar hasta el presente-. Me encontraba en el primer semestre del tercer año y llegué a llevar Teoría de la Comunicación.

Debo decir, también, que la nota máxima hasta ese entonces que había yo obtenido en algun éxamen era de un 18 ¡y fue en matemáticas!

Una de las dos primeras notas que había obtenido en las prácticas escritas de Teoría fue mala y la otra fue buena, pero tampoco tan buena. Llegó el tiempo de los éxamenes parciales y como es lógico estudié para salir aprobado en el curso. Pero mayor fue mi sorpresa al enterarme que había obtenido un 19.

Después de los éxamenes parciales, en la universidad se organizó una exhibición fotográfica en la que yo participé. En un momento se me acercó el profesor del curso y me felicitó sin decirme el motivo -me pareció raro, pero dejé pasar la rareza-. Pasaron los días y llegó el momento de la entrega de los éxamenes. Yo no me encontraba al día en el pago de la cuota, y por tal razón no me entregaban los resultados.

aulascuolaEn una de las clases el profesor dijo que nas de la mitad del grupo había salido desaprobado y decidió formar 4 grupos con las personas que habiamos asistido a clase ese día, Yo integraba el grupo número tres. “Muchachos he decidido ayudarles a recuperar su calificación, asi que formaremos grupos para resolver casos y yo escogeré a quien saldrá a sostener su respuesta” -afirmó el profesor. Y añadió: “esto es sólo para quienes han sacado de nota menos de 11, para los que tienen 19 no es válido”. Pasaron los minutos y llegó el momento de mi grupo, como era de esperarse eligió a Chana, que por cierto se puso tan nervioso que lagrimeó un poc

Como los resultados los daría en su oficina a los chicos que estuviesen interesados en saberlo. Yo realmente creía que había salido desaprobado. Fue entonces que acudí con unos compañeros del grupo hasta la oficina, pero ninguno se atrevía a ebtrar y yo si. Entré y le pregunté cuantos puntos había otorgado a mi grupo, me dió el resultado y agregó: “Pero Masías por qué estas tan interesado si tu estas super aprobado tienes 19”. ¿Me está hablando en serio? -pregunté. A lo que respondió con un sí rotundo.

L a verdad que no le creí y como no podía recoger mis éxamenes y menos ver los resultados por la intranet de la facultad, tuve que esperar hasta después de unos dias y pude comprobar que si era cierto.

Creo que he sido el único alumno que el profesor haya tenido en años que le ha sacado un 19 sin tanto esfuerzo, y sobretodo que haya sido en un éxamen parcial.