Vigía

Cuando era cachimbo me dijeron que en las redas me iban a revolcar. No es para menos. Hasta el momento es la cadena de curso de facultad que más trabajo me está costando pasar.

La cadena empieza con el Análisis y Redacción de textos (1 y 2 respectivamente). En el primero se da un repaso general por las cinco clases de textos que existen en el mundo de las letras, pero, se profundiza mucho en lo que es un texto expositivo.

Ya para la segunda parte del Análisis y Redacción se nos enseña a redactar textos descriptivos y narrativos ¿Suene fácil? nada más alejado de la realidad, a mi, personalmente, me demando mayor esfuerzo realizar narraciones que descripciones. Gracias a la excelente profesora que me enseñó no hubiera sido capaz de captar los conceptos dados en clases; y el haber hecho escritos de tal índole me llena de orgullo de mi mismo.

A la profesora “Casas” se le empieza odiando, pero al terminar los dos cursos se le acaba queriendo y apreciando, y es que su exigencia nos sirve para esforzarnos el doble y logremos dar mucho más de nuestra capacidad nata.

Luego de tan extraña introducción les cuento que en este preciso momento me ha tocado vigilar a una parte del grupo de Redacción 1 ¡vaya caras! Me provoca darles ánimos a los muchachitos recién llegadosa la vida universitaria (que en realidad ya deberían estar en el 2do año de estudios) pero debo tragarme esas ganas tontas de solidaridad.

En realidad nunca pasó por mi cabeza, ni imaginé jamás que lleagría a cuidar a los chicos de la Primera redacción. Nunca pasó por mi cabeza porque me costó muchísimo pasar el curso.

Hoy en d{ia me encuentro en el curso de Redaccion periodística. El curso no demanda tanto esfuerzo mental, pero si mucho esfuerzo físico uy entrega casi total a la actividad periodistica.

Ahora debo dar por terminado este post, pues en cualquier momento entrará la profesora Casas y… Se acaba de ir la profesora. Vió que estaba escribiendo y no dijo nada ¿Habrá sido un milagro acaso?

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Gérmenes

El último sábado me quedé dormido y olvidé cerrar la ventana de mi habitación. Hoy sufro las consecuencias de aquel acto imprudente de mi parte, pues mi cuerpo está invadido por esos gérmenes que suelen atacarnos cada vez que se aproxima el invierno.


Si. Señores me encuentro resfriado. No tengo ganas de nada, mas que sólo de escribir y escribir hasta que mis dedos se doblen del cansancio por el roce con las teclas de mi computadora portátil.

Anoche me dormí por “entre horas”, y es que la congestión nasal ni me dejaba respirar, ni me alivianaba la expectoración. En la madrugada empecé a temblar por los escalofrios característico de este estado de ausencia de salud.

En este momento me encuentro en la cafetería de la universidad. No puedo respirar. Tampoco tengo muchas ganas de pasarme el rato en la cama y menos de probar bocado alguno.

Una semana de “m”

Después de muchas lunas y soles me he vuelto a conectar a traves de mi blog para contarles que esta semana me ha ido más mal que bien. No sé cual haya sido la causa de tal semana. Por Dios! ésta semana si que ha sido una “m”.

Todo empezó un lunes cualquiera. en que llegué tarde a la clase de radio y me acerqué a la profesora para que me pusiera la asistencia del dia, ya para cuando habia sacado el lapicero, de pronto, me dijo que no lo iba hacer ¡en fin!.

El martes pasó desapercibido. Pero el miércoles empezó lo bueno; aquel día tenia yo una presentación para mi clase de Opinión Pública…

CONTINUARÁ