Hola ¿cómo has estado?

-Hola ¿cómo estas?  -es lo que me dijo Ed para dar inicio a nuestra charla.

-Yo, bien… gracias!   –le respondí con cierta desconfianza y resequedad para con él.

Y, entre preguntas y más preguntas pasaron los primeros diez minutos de ese “reencuentro”, que si hubiese llegado hace un tiempo atrás hubiese sido lo mejor que me hubiera pasado.

Como les digo antes, mi actitud para con el era bastante distante. Sin duda se dio cuenta de ello. No espero mucho tiempo para hacermelo saber.

-Te pido perdón por todo lo malo que te hice pasar -por enésima vez se perdonó

-Pierde cuidado Ed… ya te perdoné desde hace mucho… y no porque me considere un santo, pero no me agrada tener rencores dentro de mi, y eso lo sabes bien…. verdad?

Hablamos de nuestras familias, nuestros trabajos, del corazón, de lo que paso con el muchacho de las Filipinas…

-Me permites verte?  .preguntó con cierta timidez.

-Por ahora no. Quizá más adelante.

-Bueno, entonces acepta mi cámara… quiero que me veas.

-Esta bien… pero no es necesario.

Volver a ver su sonrisa fue recordar los momento que pasamos juntos. Ese fue el motivo por el que accedi a mostrarme por cámara ante él…

Realizó un “house tours” para mi… me enseñó los últimos cambios realizados en lo que alguna vez fue “nuestra casa”, lo que se había comprado durante este tiempo: su portatil, máquina de ejercicios, perfumes… y finalmente tocó el piano para mi -una melodia de Bethoven.

Aunque teniamos sueño, ninguno de los dos se atrevia a decirlo… asi que nos echamos en nuestras respectivas camas hasta que alguno de los dos se durmiera -programando las pc´s para que se apagasen automáticamente,

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Si hubo milagros en Octubre

invitacion-msnDespués de haber asistido a la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas interfacultades de la universidad, me encontraba en mi habitación de Piura viendo algunos videos en el Youtube -especificamente aquellos que había  subido días antes a la red-.

Para sorpresa mia, noté que tenía un mensaje en la bandeja de entrada que aun no había sido leido. Clickeé en el enlace que me llevaria hasta  ese mensaje y descubrí que había llegado tres días antes a ese sábado olimpico. Era de Ed -mi ex, el boricua-.

No recuerdo exactamente lo que decía en ese mensaje, pero decidí responderle y aprovechar la oportunidad para cerrar aquel capítulo del libro incierto de mi vida. Convenientemente tampoco recuerdo lo que le escribí, pero traté en dejar plasmado en cada uno de los párrafos que le envié que ya he superado y asimilado la ruptura de la relacion que alguna vez tuvimos.

Otra sorpresa. No habían trascurrido ni dos minutos y recibo un aviso de respuesta al mensaje que hace instantes había enviado a Ed. Luego, una invitación para pertenecer a mi lista de contactos en Hotmail… después en Yahoo. Idiotamente acepte sus invitaciones.

Un tonto escrito

Octubre no fue de milagros, ni se tiñó de morado para mi. El mes de octubre pasó sin grandes novedades; pasó como llegó, sin sentirlo.

He estado tan ocupado que no he tenido chance, ni ganas, de entrar a mi blog para escribir. Entre redacciones y relaciones internacionales ha pasado el mes de octubre.

Ya van cerca de quince días  de noviembre que han pasado. A finales de octubre ya se olía a Navidad. Y noviembre ya parece Navidad.

Será consecuencias de la terrible gripe que he tenido desde el lunes, y que por cierto no se quiere despegar de mi aun, que estoy escribiendo tontera y media en éste y en los anteriores párrafos.