Palabras que matan

A mitad de semana tuve una inmedible discusión con mi papá. Recordsar el motivo sería en vano, pues no me aliviaría en nada el dolor que pueda yo estar sintiendo en estas últimas horas de mi vida.

Me hirió por primera vez y de muy mala manera. Ni aun cuando tomé valentía y me decidí a confesarle que mi opción no era la que se considera es “normal” dentro de la sociedad me dijo tanta palabra que aparentaba ser más inconosa que un puñal y que hoy en día muy apenado, sobretodo porque todo ese huracán provenía del ser que sirvió de medio para que yo naciera.

Si con el término de mi última relación perdí la ilusión de seguir viviendo, hoy en día tengo rastros de una huella que marcó en mi piel todas esas lágrimas que salieron de mi por impotencia y dolor, mi equilibrio está recuperando poco a poco la dirección que en algun momento tuvo, aun no he logrado que me arrastre la corriente y hoy en día tengo rastros de felicidad que me ayudan a despertar aunque no quiera hacerlo.


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A veces duele ser como soy

Soy conciente que no soy como un chico de mi edad… a veces duele ser como soy… y duele mucho.

Una vez aqui estoy, con mi corazón desorientado; la soledad me sigue a todos lados cuan guardián atrevido que sin permiso alguno se atreve a invadir la vida propia de su patrón.

Siento que me sigue desafiando la vida y nunca creí que me dolieras tanto.

Hace algunas horas atras pude oirle y percibí que su voz no es la misma… Genius cuanto m gustas y cuánto me puede costar el asimilar que nuestra amistad e sun difunto si posibilidad alguna de revivir y despertar nuevamente a la vida.

Me duele ser tan tonto e ingenuo… diria yo un idiota más… de aquellos que ya no quedan en la actualidad.


Lo que pienso de Café Zeta, Lima – Perú

Esto es un correo que recibí de quien hasta hace poco era un asiduo cliente de tal cafeteria

Hola amigos/as:

Solía pensar que “Café Zeta” era una interesante opción en Miraflores. Después de dos visitas allí esta semana debo admitir que estoy decepcionado.

El piso del local está normalmente sucio, el baño de hombres también. Las meseras, aunque tratan de ser agradables, parece que tienen mucha presión del dueño o administrador.

Esta tarde tuve una experiencia desagradable completamente desagradable en Café Zeta, y he decidido No regresar nunca a este lugar. Fui a las 3 p.m. porque decidí tomarme la tarde libre. Llevé mi laptop y estuve sentado tomando un “café cortado” (4.50 Soles).  El café estaba regular, ni bueno, ni malo.  A las 5.45 p.m. tuve hambre (normalmente ceno antes de las 7 p.m.) y pedí una ensalada de frutas con yogurt (6.50 Soles). Total: 11 Soles.

A las 7 p.m. yo seguía allí sentado, relajado leyendo información en mi computadora y pasando una tarde tranquilo. La muchacha que estaba atendiendo mi mesa vino DOS VECES a preguntarme: “¿Desea pedir algo más?”. Por el tono de voz e insistencia que usaba pude deducir que el administrador la había enviado a mi mesa para que me presionara a comprar más. Yo no tenía más hambre y le dije amablemente que “no”, con una sonrisa en el rostro.

A las 7.20 p.m. la misma muchacha me trajo la cuenta (sin que yo se la hubiera pedido) y me dijo: “Señor, ¿Podría cancelar?”. Yo estuve bastante sorprendido porque me parece bastante DESCORTÉS decirle eso a un cliente que no ha pedido la cuenta aún. Le pregunté por qué tenía que pagar en ese momento si me iba a quedar un rato más. Me dijo que estaba cambiando el turno y tenía que cerrar sus cuentas. Eso NO era verdad porque la muchacha seguía allí a las 8.30 p.m.  Le di s/.50 para pagar mi cuenta de  s/.11  y ella me trajo s/.35 de cambio. Por supuesto, me di cuenta inmediatamente. Le hice una señal suave para que se acercara a mi mesa. Cuando estuvo al lado, le dije en voz muy baja que había un error porque debía haberme dado s/.39 en vez de s/.35.  Ella dijo que le diría a la cajera y claro, llevó el dinero.  A los dos minutos regresó con los s/.39, pero pienso que lo hicieron a propósito.  Sin embargo, eso no fue lo peor.

A las 8.40 p.m. ocurrió algo realmente increíble. La muchacha vino con la carta  y me dijo (con una voz en tono de disculpa): “Señor, el administrador me envía a que le dé la carta porque No puede quedarse tanto tiempo sin consumir“.  Yo le mostré mi recibo de 11 soles y le dije: “Señorita, he pagado 11 soles”. Ella me dijo: “Sí, pero acá es TOMAR E IRSE”.  No pude creerlo.

Yo no suelo perder el temperamento por una situación que no lo amerita. Simplemente atiné a decirle: “No se preocupe; me iré en dos minutos”. Acto seguido, cerré mi computadora, la metí en mi mochila y me fui”.

Mug-Mr tazaDos cosas para mí son ciertas sobre Café Zeta:

1. Ni el administrador, ni las meseras tienen idea de cómo tratar a un cliente. ¿Qué pretendían? Yo pagué mi cuenta. ¿Piensan acaso que 11 soles no valen lo suficiente para que yo pueda estar una tarde completa en una incómoda mesa en un rincón del local?

2. NO REGRESARÉ JAMÁS  A CAFÉ ZETA. No es un lugar que voy a recomendar a nadie. Si querían ganar 8 ó 10 soles más obligándome a comprar algo que no quiero, debo decirles que: Han perdido un cliente.

Gracias por permitirme compartirles esta experiencia.

Continuación…

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Haber si entiendo, te as quedado desde las 3pm hasta las 8:40pm segun tu email (mas de 5 horas) y pagaste 11 soles, en resumen S/. 2 soles la hora aprox.

En un local donde la importancia del negocio es el consumo no pretendas que por tus 11 soles puedas quedarte todo el dia.. tambien hay que ser un poco considerado. Para que sepas yo ni voy a Cafe Zeta pero cuando suelo ir algun lugar consumo y me voy. Si es que me quedo mas rato consumo algo mas y si no es asi me retiro y dejo el lugar a otra persona.
No se que tanto roche haces xq te piden la cuenta despues de 5 horas!! jajajaja cha q bien fresco eres a! y esas 4 miseras luquitas que quedaban eran obviamente para la mesera que te sirvio y dejo de ganar posiblemente mucho mas de tus S/. 0 que le dejaste de propina por esperar a que dejes el lugar libre.
Yo fui a miraflores el sabado y vi el letrero grandaso Tomar e Irse, no dice tomar y quedarse navegando toda la noche en tu computadora… jajaja oye la vdd me a dado risa tu correo y tuve q responderte.
Y viendo tu reaccion ante esa situacion en cafe Z seguro tb te va ofender mi correo. Bueno para que sepas todos tenemos puntos de vista distintos!!
Cuando vayas a otro lugar compra pa llevar xq no creo q te avalen mas de 5 horas x 11 soles!!!!
George

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Estimado George:

Creo que no había sido claro en mi mensaje.  Respeto tu punto de vista y agradezco tu comentarios.  Sin embargo,  debo decir que en este caso  la cuestión NO es el dinero, sino los principios. Si UNO paga por un servicio, uno tiene derecho a ser tratado con respeto.   Estoy seguro de que cualquier persona con un poco de respeto por sí mismo habría reaccionado   de alguna manera. MI reacción fue más modesta: me fui.

El lugar estaba vacío, así que la falta de mesas no era un problema.  Nadie tiene derecho a tratar a un cliente de una forma grosera.  Yo he decidido tomar la responsabilidad de este episodio y no iré más a este lugar.

La mayor parte de mi trabajo  es virtual y  consiste en estar conectado a internet para atender solicitudes de clientes.  Hay temas que sería difícil detallar en un e-mail.


Una vez más, como dije, No es el dinero, son los principios.

Saludos,

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Estimado.

Hace poco te di mi punto de vista ante tu queja, pero como insistes con el tema, te vuelvo a responder.

Está claro que toda empresa se debe a sus clientes. Sin embargo, hay diferentes tipos de formato en los establecimientos. Está claro que el de Café Z es “Tomar e Irse” entonces, el que te hayan invitado a retirarte amablemente no me parece descabellado. 5 horas me parece una exageración también.

Yo soy la primera persona en reclamar cualquier cosa, y la verdad es que siempre lo hago, pero en este tema específico no estoy de acuerdo.

Te recomendaba que te busques otro formato de Café establecido para que la gente se quede horas de horas, tipo Starbucks u Orgaanika, que es un nuevo Café peruano que han abierto en Chacarilla.

Si bien Café Z es un pequeño café miraflorino que ni pinta en el estudio de nuevos Cafés de Lima, las veces que he ido me han atendido super bien.

En resumen, como tú dices. Ya no vuelvas a Café Z (tú estás feliz, ellos también) y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Saludos,

Luz Elena

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Estimada Luz Elena,

Gracias por tu comentario.  En verdad, para mí el tema también estaba cerrado desde hace días. Yo mantengo mis puntos de vista sobre qué cafés me gustan y cuáles no. No estoy de acuerdo con algunas de tus opiniones, pero las respeto. Creo que como cliente, tengo derechos y debo hacer prevalecer los mismos.

Sé que lo dices de la mejor onda, y lo aprecio.  Si se trata de café y laptop en Lima, me quedo con Starbucks. No hay más que decir sobre esto.

Un saludo

Cuánto cuesta superar

“Augustus… se acabó” esta fue la frase que sirvió de broche que cerraría una bella etapa de mi vida.

Recuerdo que hacía ya varias semanas que nuestros encuentros por el mensajero del Hotmail no eran algo agradable. A menudo terminábamos discutiendo, el firme en la decisión de dar albergue a una ex pareja que había tenido, y yo “cerrado” en la idea que esa no era una buena decisión por parte suya.

Dicen que el final se puede olfatear a miles de millas de distanc. Yo no lo pude olfatear, pero pude ver que se aproximaba cuando el me pidió un tiempo para estar solo y meditar en algo que sólo el sabía. Así que esa visión me obligó a tomar las provisiones necesarias para un internamiento en la selva de penurias, lágrimas y dudas habiendo perdido la brújula que me guiaría en semejante travesía.

Creí que me encontraba totalmente preparado para oir la frase final que leería de su parte. Algo que no ocurrió así. Pues no, no estaba preparado, fue una espera interminable de aquello que me dijo sería su última palabra y que viviría con todas las consecuencias de aquella decisión.

En cuanto leía cada palabra un aire frío iba encerrando mi cuerpo, mis piernas dejaron de temblar para quedarse estáticas y esta vez no responder a nada y mis pensamientos se esfumaron con cada segundo que transcurría.

Las niñas de mis ojos

cantante-ninaSon dos las niñas de mis ojos: Natalia y Camila. La segunda es hermana de mi hermano, de la que hablaré próximaente.

Trataré de ser lo más objetivo posible al hablarles de una encantadora niña, de la que tengo suerte me quiere tanto como yo a ella. Esa niña es Natalia, que por ser hija de mi primo no es considerada sobrina, sino prima de segundo grado; y a la que suelo llamar cariñosamente “mi pipita”. Tengo muchísimo que hablar de esta angelito, tanto que no sé por donde empezar.

Empezaré con decirles que el pasado Martes 14 suena el teléfono de casa por la mañana. Era mi primo Martino que llamaba para saludar y decirnos que Natalia estaba muy entusiasmada y presurosa por viajar a Talara para pasar algunos días de sus vacaciones en mi casa. Yo feliz con esa noticia y no dudé en ofrecerme para irla a traer. Fue así que al siguiente día, muy temprano en la mañana, me despierto, me visto y salgo para el terminal de buses para tomar el autobús que me llevaría hasta Piura.

Después de un trayecto de dos horas por fin llegué a la capital de la región y como el departamento que renta actualmente mi primo en aquella ciudad queda muy cerca al paradero de buses me fui caminando hasta llegar. Toco la puerta y abre la puerta la esposa de Martino -ya desde abajo se oían los gritos de alegría de Natalia y su hermanito- me ven y corren a abrazarme.

Me quedé con los dos niños casi toda la mañana, pues su mamá se encontraba en una reunión de trabajo. Luego, los acompañé al médico para que examninaran al hermanito de Natalia. Así se pasaron las horas hasta que llegó la noche, y con ella mi primo a la casa después de su jornada laboral, y yo con Natalia al terminal de buses para regresar a Talara.

Era  la primera vez que viajaba yo con tanta responsabilidad -no es fácil llevar de un sitio a otro a una niña-. Pero todo salió bien y por eso Natalia se pudo quedar cuatro días como huésped en mi casa.

Ayer domingo llegó su papá con la intención de llevarsela con el, pues dice que su hermanito la extraña -pero se olvidó mencionar que el también le echa de menos-. Y no es por poco pero Natalia es una niña que se roba el cariño de quien tiene la oportunidad de conocerla, y sobretodo, de oirla hablar.

Es inteligente y muy conversadora. Disfruta con peinar y maquillar a quien se lo pida -y claro le de lo necesario para que ella lo lleve a cabo-. Siempre, ya sea antes de comer o antes de irse a dormir, ora a Dios en agradecimiento y le pide por cada uno de su familia. Es encantandora como ella misma, inquieta cuando está alegre y obediente cuando le conviene -como cuando hay de por medio un dulce premio-.

Disfruta con cantar,pintar y de vez en cuando bailar. Le encantan los dibujos animados y por tal gusto se puede pasar horas sobre horas frente al televisor espectandolos. Es de muy poco comer, pero si de bastante sed.

Y, bueno, llegó el momento de dejar de escribir por hoy… debo descansar porque ya es un tsnto tarde para mi.

Almuerzo patrio

El próximo 28 del mes el Perú cumplirá un año más de haber dejado de ser colonia española a tan sólo un grito libertario que daria José de San Martín -de eso serán 188 años-.

Lo mejor de estas fechas es que la mayoria de personas salimos de vacaciones, algunas por quince días y otras por un mes. Y así muchos nos podemos reencontrar con familiares que vemos poco o casi nada durante el periodo de trabajo o estuidios.

Todos los años, la empresa donde labora mi papá, organiza un almuerzo de confraternidad por motivo de celebrar un aniversario más de la compañía y, por festejo patrio. Este año no pudo asistir mi papá junto a mi mamá, y me tocó a mi ser el “reemplazo” y ser así el acompañante de mi madre a ese almuerzo.

Grupo musical "Candela" amenizó la reunión de aquel día

Grupo musical "Candela" amenizó la reunión de aquel día

La mañana se pasó volando, sin darme cuenta ya estaba próximo el mediodía y debía empezar a vestirme de acuerdo a la ocasión. Mi madre no se encontraba en casa, pues se había ido a la peluqueria para que le hagan un “retoque” -pero regresó con un cambio de imagen-. Aprovecho el tiempo de su ausencia para afeitarme y comer algo y evitar que mis intestinos empezaran a tocar cuan orquesta desafinada por no tener trabajo digestivo -además que aun no había desayunado-.

almurzo PetroTechTambién me dio tiempo de elegir el atuendo que llevaría: tomé una camisa rosa,un jean y unos zapatos mocasines que compré en mi último viaje a la frontera con el Ecuador.

Salimos de casa, el sol resplandecía e intentaba dar calor con sus invernales débiles rayos, corría una brisa fria y humeda… y echamos de menos al carro que tuvimos hasta hace algunos años. Si, se repitió uno de aquellos momentos en que nos solemos autopreguntar ¿por qué lo vendimos? Lo vendimos porque la ciudad en la que vivimos es demasiado pequeña y se puede ir a cualquier lugar andando.

Eran ya un poco más de las 13 horas, y la mayoría de choferes supongo se encontrarían almorzando en sus casas, es por eso que nos tocó esperar cerca de quince minutos a que llegase un auto y nos llevase hasta “Negritos” -distrito talareño, ubicado a veinte minutos de la ciudad, en donde se llevaría a cabo el almuerzo-. Fue un automóvil color blanco que se encargó de llevarnos a mi mamá y a mi.

El viaje se hizo nada y llegamos, el clima era distinto: el cielo llevaba un traje de fuerte color azul celeste, con un estampado escaso de nubes y como broche un sol más caluroso que el sol de Talara, el mismo que era arrullado por un insistente viento que terminó desarmando lo que sería la cubierta de los toldos.

Lugar de encuentro: Portón #4        Esta vez fue en el jardín, al cual lo habian vestido, en tonos blanco y rojo, con toldos árabes que habían sido victimas del viento que soplaba con gran fuerza en ese momento. Mesas alrededor de la pista de baile llevaban manteles blancos, sobre ellas un mediano tapete rojo y enmedio un agradable y vistoso arreglo floral. Las sillas, al igual que las mesas, estaban de blanco, algunas con un enorme lazo rojo y otras con llevaban lazo dorado que simulaba un cinturón. La atención inigualable, a cargo de chicos y chicas que, vestidos impecablemente, nos alcanzaban todo lo que quisiéramos comer o beber. Los invitados muy bien vestidos formaban una media luna frente a lo que sería el escenario que albergaría, primero, a un grupo criollo y después a la conocidisima orquesta “Candela” de Iquitos.

De entrada nos dieron a degustar un fresco platillo muy peruano llamado Ceviche, hecho a base de pez espada. Para brindar un Pisco Sour, el cual me lo tomé sin ni siquiera respirar jeje. Luego de un rato vino el plato de fondo, muy a mi pesar, fue arroz con pollo -por cierto sólo me comí el arroz-. Bebí gaseosa hasta decir basta, claro que también hubo cerveza, pero no bebí ni un sólo vaso… pues no me gusta.

En verdad pasé un rato bueno de cuatro horas. La orquesta no estuvo mal, la atención adecuada, la comida exquisita… pero mejor sería si el dinero que se gastaron en hacer toda esa ceremonia se lo hubieran dado a cada uno de los trabajadores que forman la gran familia de PT.