Inesperada realidad

Ds pronto me era un tanto dificultoso poder respirar libremente y sin congestión. No podía retener por el tiempo necesario una idea en mi pensamiento. Mi atención me jugaba una mala pasada y por partida doble me ganaba y hacía que yo quedase en ridiculo. Sentía un sabor bastante amargo por cada trago de saliva que yo hacía dentro de mi. Las lágrimas caían sin razón o motivo alguno para que éstas salieran. Mis ojos adoptaron un brillo casi destellante. Sentía un liviano airecillo frio en mi entonor. Y finalmente tenía un nudo en mi garganta que no me permitía soltar palabra alguna.

¿Es acaso un sueño este momento? La verdad es que no podía diferenciar qué cosa era real y que cosa era fantasía, no sabía siquiera dónde me encontraba.

El tiempo corría lentamente, las horas me eran eternas y yo me sentía como en las nubes. Mi hermana me hablaba y oía su voz muy lejos de mi y solo atinaba a responder en monosílabos.

Estaba viviendo yo una realidad inesperada… una realidad que sólo se vive cuando nuestros sentidos están atrofiados porque se está con gripe.

gripe

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19

picture1qk4En Perú la calificacion, tanto en el colegio como en institutos o universidades, es vigesimal. Con ello la nota máxima que puedes obtener al rendir un éxamen escrito u oral es de 20, la más baja es de 00 y una nota promedio es de 11 -con 10.5 ya estas aprobado, pero es una nota mediocre-.

Transcurría el mes de marzo de hace algunos años atras, yo recién había ingresado a la Universidad, y como es “normal” los compañeros de años superiores nos actualizan de todo lo ocurrente en la facultad: como el profesor más “verde” (que hace el curso más difícil) o el profesor “cachema” (que hace el curso más fácil), lo mismo ocurre con los cursos.

Recuerdo aquella tarde de otoño. Después de la reunión de “bienvenida” dada por la decana y algunos profesores de la facultad. Me preguntaron el nombre del profesor que me había tocado para el curso de Introducción a la filosofía, Eguiguren respondí. Uyuyuy! echate la bendición y estudia mucho.

Dos años después de ese momento, y después de haber llevado por tercera vez el curso de Introducción a la Filosofía pude pasarlo con una nota promedio de 14 -debo reconocer que aquella experiencia me hizo ver a la filosofía con ojos distintos a los que tuve y miré por dos veces a la filosofía, incluso llegándome a gustar hasta el presente-. Me encontraba en el primer semestre del tercer año y llegué a llevar Teoría de la Comunicación.

Debo decir, también, que la nota máxima hasta ese entonces que había yo obtenido en algun éxamen era de un 18 ¡y fue en matemáticas!

Una de las dos primeras notas que había obtenido en las prácticas escritas de Teoría fue mala y la otra fue buena, pero tampoco tan buena. Llegó el tiempo de los éxamenes parciales y como es lógico estudié para salir aprobado en el curso. Pero mayor fue mi sorpresa al enterarme que había obtenido un 19.

Después de los éxamenes parciales, en la universidad se organizó una exhibición fotográfica en la que yo participé. En un momento se me acercó el profesor del curso y me felicitó sin decirme el motivo -me pareció raro, pero dejé pasar la rareza-. Pasaron los días y llegó el momento de la entrega de los éxamenes. Yo no me encontraba al día en el pago de la cuota, y por tal razón no me entregaban los resultados.

aulascuolaEn una de las clases el profesor dijo que nas de la mitad del grupo había salido desaprobado y decidió formar 4 grupos con las personas que habiamos asistido a clase ese día, Yo integraba el grupo número tres. “Muchachos he decidido ayudarles a recuperar su calificación, asi que formaremos grupos para resolver casos y yo escogeré a quien saldrá a sostener su respuesta” -afirmó el profesor. Y añadió: “esto es sólo para quienes han sacado de nota menos de 11, para los que tienen 19 no es válido”. Pasaron los minutos y llegó el momento de mi grupo, como era de esperarse eligió a Chana, que por cierto se puso tan nervioso que lagrimeó un poc

Como los resultados los daría en su oficina a los chicos que estuviesen interesados en saberlo. Yo realmente creía que había salido desaprobado. Fue entonces que acudí con unos compañeros del grupo hasta la oficina, pero ninguno se atrevía a ebtrar y yo si. Entré y le pregunté cuantos puntos había otorgado a mi grupo, me dió el resultado y agregó: “Pero Masías por qué estas tan interesado si tu estas super aprobado tienes 19”. ¿Me está hablando en serio? -pregunté. A lo que respondió con un sí rotundo.

L a verdad que no le creí y como no podía recoger mis éxamenes y menos ver los resultados por la intranet de la facultad, tuve que esperar hasta después de unos dias y pude comprobar que si era cierto.

Creo que he sido el único alumno que el profesor haya tenido en años que le ha sacado un 19 sin tanto esfuerzo, y sobretodo que haya sido en un éxamen parcial.

Coincidencias

Hola a todos.

Mi ánimo en estos dos últimos días no es como tanto les gustaría a muchos que estuviese. Infinidad de veces me he puesto ha pensar sobre el presente que estoy viviendo, y creánme que no es muy alentador lo que llego a concluir al final del autoanálisis.

Y a eso se le une el decidir si debo o no alejarme para siempre de la vida de Genius, y también, la asimilación de la idea de que mi abuela ya no está en este mundo. .. ¡es para volverse loco!

El día de hoy me desperté temprano, es mas ni siquiera he podido dormir. Me destinaba ya a descansar un poco  más de las 3 de la mañana, llegué hasta mi cama y me eché mirando hacia el techo en plena oscuridad.

Una, dos, tres… cuatrocientos… novencientas ovejas  y ningún síntoma de sueño. Ví amanecer desde la ventana de mi habitación y el canto de las aves, que daban inicio al nuevo día, me invitaban a salir a caminar en plena mañanita.

En tiempos anteriores hubiera invitado a Lucas a dar una caminata madrugada, pero como el ya no está conmigo por más que me matara llamándolo el nunca vendría. Pero bueno estaba decidido a salir y nada ni nadie me detendría en llevar a cabo tal decisión. Así que me puse una ropa ligera -para no sudar tanto- me cepillé los dientes, tomé prestado el Ipod de mi hermano menor y salí, sin rumbo, pero salí.

1185028416_fDesde que me separaron de mi Lucas Bambino no había vuelto a salir de casa tan temprano por la mañana, y menos quería salir por la entrada principal de la casa -huyendo de la ventana de la habitación de mi abuela. sobretodo, de verla directamente-. En aquel momento sólo estaba despierta mi mamá, a la cual le digo que iba a dar una vuelta, sin mostrar interés alguno sólo atina a pedirme que pase por la panadería y comprara pan para el desayuno.

Como la casa está muy cerca al mercado central de la ciudad evito cuantas veces pueda pasar por alli cerca porque no soporto el sonido antiarmonioso que emite ese lugar tan público y necesario a veces. Salí por la parte delantera de la casa -por lo que antes era un jardín agradable- y tomé la dirección contraria a la del mercado. Caminé y caminé.

Mientras caminaba recordé la vez en que Ed llegó, también una mañana, a mi casa -sin haberme avisado-.

Transcurría el mes de agosto del año 2006 -mes de mi cumpleaños-. Ya habían pasado algunos días en que Ed no se conectaba y ni siquiera me llamaba como lo solía hacer. Yo le había llamado en algunas ocasiones a su casa pero nunca me respondía y siempre acababa hablando con una de sus hermanas. Ella era Mily, una mujer sinónimo de alegría -característica propia de los puertorriqueños- casada y trabajadora.

Realmente esa “desaparición” repentina me estaba preocupando. Ya creía que le había pasado algo malo, pero mi madre solía decirme que “las malas noticias siempren llegan rápido”. Pasé dos o tres días sin saber nada de Ed.

Mi cumpleaños cayó día Domingo en aquel año. Y ese día sonó el teléfono de madrugada -por cierto en esos días no me habían dejado responder el telefóno de casa- no le dí mayor importancia a esa llamada y seguí durmiendo.

En casa saben que a mi no me gusta celebrar cada vez que cumplo años, pero si me agrada recibir saludos o regalos. Así que muy pocas veces mi madre me ha preguntado que me gustaría comer ese día, pero en aquella ocasión lo hizo y noté que tenían pensado hacer un almuerzo. Y como a mi me fascina comer pastas, pues fue eso lo que le pedí para que me cocinara. Pero también me pidió que arreglara un maletín con algo de ropa dentro para viajar.

Esta petición me puso en alerta, ya que en días anteriores no se había planeado algun viaje en familia o me había pedido que le acompañase a algun lugar fuera de la ciudad. Jamás me hubiera imaginado que días antes había mantenido diálogo con Ed a mis espaldas. Y lo peor de todo que había acordado con el su llegada sorpresa para el día de mi cumpleaños sin ni siquiera tener la amabilidad, por ser familia, de haberme contado que Ed iba a llegar y que esos días de preocupación no fuesen como los que pasé en ese entonces.

despertarDormí hasta que sentí una mano bastante fría que me tomaba la mia -señores casi llego al techo del susto que me dió- Pero eso del techo no ocurrió y sólo tuve que sacarme la almohada de mi rostro para saber quien había osado en interrumpir mi sagrado sueño. Estaba medio fastidiado pero ese fastidio se esfumó al ver el rostro cansado pero sonriente de quien fue mi novio, esos ojos brillosos y esos labios rosaditos humedos me volvían loco en ese tiempo. Como era dable no nos pudimos dar un beso por respeto a mi familia así que sólo me levanté de mi cama, me fuí a la ducha y desayuné con el amor que fué de mi vida. No sólo desayunamos juntos, sino también almorzamos y me fuí para Piura con el porque al otro día tenía clases muy temprano. Pasamos una semana muy buena y agradable.

El recuerdo de esa experiencia se dió en mi por todo lo que está pasándome (con la diferencia de que es con Genius, no somos novios y dudo que venga a verme)…

Caminé y no recuerdo por donde. He llegado a casa hace nueve horas desde que sali -son exactamente las 17 horas y 18 minutos- No compré el pan por olvido y ni bien llegué de ese paseo pensador me eché a dormir y me he despertado a las 14:30 horas.

Pensando… ¿acaso llegó el final?

En este momento tengo un terrible dolor de muela. Más temprano salí con mi sobrinta a comprarme una pastilla para combatir ese tormento bucal pero hasta el momento no ha surgido el más mínimo efecto.

Sin ánimo de exagerar. Pero el dolor de muela se vuelve insignificante comparado al dolor que siento de mi alma -si es que aun la tengo conmigo-.

No hay alguien que sea culpable de aquel dolor, pues el único culpable soy yo al haberme ilusionado y atrevido a pensar que podía pasar algo más que una amistad con Genius.

Hace más de un año que lo conocí y por aquellos primeros meses no le “veía” con otros ojos que no fueran de un simple contacto por el internet. Pasaron los días y con ellos los meses y fue creciendo en mi algo que era mucho más que un simple aprecio, que una admiración; por primera vez en mi vida me siento atraido por alguien del internet.

Como sostengo en mi escrito anterior, el se encuentra de viaje. No me aviso que se iria de viaje. He estado más de una semana viviendo preocupado por su repentina “desaparición”. Pienso que ese es el costo de no importale, ni significar nada en la vida de Genius.

Hace como una hora se conecté y como era de esperarse no dudé en saludarle casi de inmediato. Lo saludé y le pregunté casi inconcienteente donde se encontraba, a lo que me respondió que estaba en casa de su mejor amigo y que andaba con un dolor de cabeza terrible.

Hace unos minutos me percaté que hace dos días escribió en su encabezado del mensajero de hotmail: ¡Qé calor!. Yo que sepa en España están en invierno ¿a menos que haya viajado al Africa?

O está en Colombia, o está en México o está en el Perú.

Estoy pensando en que si realmente ya llegó el momento de decirle Adiós, pero esta vez sería de manera definitiva. Estoy seguro que me dolerá hacer eso pero es mejor empezar a sufrir ya y asi el tiempo nuevamente me curará una pena más.

¿Es momento de ponerle fin a una ilusión que no tiene futuro de hacerse realidad? ¿Es tiempo de guardarme nuevamente mis sentimientos? ¿Es verdad acaso que yo no puedo atraer a alguien?

Pienso que si fuera guapo, más inteligente, quizá si guardara silencio y no me atreviera a decir a nadie lo que yo pueda sentir, tal vez si pareciera un niño lindo de revista o a lo mejor si aparentara ser un “calabacito” -término peruano que quiere decir sin neuronas- Supongo que sería más atractivo para Genius o para cualquier otra persona.

¿Dónde estas?

Antes de su despedida me preguntó: ¿me puedes dar tu dirección nuevamente, lo que pasa es que quiero confirmar si esta bien el número que tengo en mente?. Dada la dirección de mi casa quedó confirmada la que Genius recordaba. Pero eso no fue todo, me intrigaba el porqué me había preguntado, así que se lo hice saber; a lo que respondió que al día siguiente me enviaria una postal a casa -cosa que yo le creí-.

Usualmente Genius se despide con un ¡hasta pronto! Pero aquella madrugada se despidió con un ¡hasta muy pronto! Y la espina se metió en mi, desde el momento en que se despidió con esas palabras muchas ideas vagaron por mi mente -más que ideas eran interrogantes que hasta ayer sólo una se ha resuelto-.

preguntas1¿Por qué se despidió de esa manera? ¿por qué me pidió mi dirección para, según el, confirmarla? ¿es verdad que sólo lo hizo porque al otro día me enviaría una postal? ¿por qué me interesa tanto? y ahora último se unió ¿Dónde estas Genius?… éstas son apenas unas cuantas preguntas que me hice y hago hasta el momento, habiendo sólo recibido respuesta una de ellas.

De esa conversación última que mantuve con Genius han pasado doce días. Tiempo en el que él no se ha conectado ni escrito nada al respecto de su “desaparición”.

He pasado unos días de incertidumbre, pensando en lo que posiblemente le ha podido ocurrir (como que su problema con el brazo habia empeorado, o el tratamiento al cual se someteria le impedía conectarse, entre otras cosas). Pareciera ser tonta la procupación que he sentido por Genius, pero me interesa lo que le pueda ocurrir.

En esta docena de días, o menos , que han transcurrido he pensado si yo debía escribirle a alguna persona que se encuentra en su entorno -más cerca que yo-. Tomé dos opciones: su mejor amigo o un familiar de el; elegí una de las dos -no menciono la opción elegida porque yo le pedí a esta persona que no le dijera nada a Genius  porque no quiero que vaya a pensar que lo ando siguiendo-.

Ahora gracias a la respuesta que hace un día me dió, sé que ha viajado y que no regresará en dos semanas -tiempo en que no sabré nada de el, como me lo dijo la persona-. Bueno la verdad es que le mentí a mi informante ocasional al decirle que no me debía importar el lugar que ha elegido para viajar, porque si me interesa ¡y mucho!.

guiasviaje_homeNo sé si estará en Perú, no sé -en el caso de encontrarse aquí- nos podamos ver en persona; No sé si finalmente viajó para Portugal a visitar a su ex pareja, de la cual se han vuelto a “recontactarse”. Inevitablemente no sé nada y sólo me queda ser un testigo ausente de lo que esté haciendo Genius en el lugar donde se encuentre.

“Esperar y esperar Augusto” -es lo que me digo cada día que pasa.

Mesita de noche

Hace unos días recibí unas presentaciones en diapositivas de Power Point de parte de Joseph. Recién hoy, apenas unos minutos, me atreví a ver uno titulado “Sonata Claro de Luna” -de Bethoven-. No lo hice antes por el momento en el que estaba atravezando y que hasta hoy creo no puedo superarlo, y es que la muerte de mi abuela -a quien quiero mucho- no es nada fácil de asimilar.

El oir tan triste melodía me ha puesto la sensibilidad a flor de piel -mucho más que de costumbre-. Pero eso no es nada extraño ni novedoso para mi, lo que si es causa de extrañesa por parte mía es que no puedo llorar ¿o es que me he quedado sin lágrimas? ¿o estoy ya seco por dentro? No lo sé.

Desde que tuve la suerte y mala suerte de ver agonizar a mi abuela la reacción del llanto -que es natural- se esfumó y con el la alegría de vivir, con el se fue mi mamá y con ella la sinceridad y ternura. Digo suerte porque Dios me regaló la oportunidad de poderme despedir de ella -aunque me encontraba estático alli de pie-. Y mala suerte porque fui testigo de su partida y ella no pudo decirme nada -a pesar de su agonía… que egoísta soy… verdad???- Se fue y no me pude ir con ella.

Cada vez que yo iba a visitarla a su habitación, desde siempre solía decir -esté quienes esten- que para cuando ella muriese me dieran su mesita de noche, aquella mesita que usó toda su vida.

Aquella mesita es medio alta, diria yo de unos noventa centímetros. Es color chocolate. Es de madera de Cedro, En la parte inferior trae dos compartimientos sin puerta y en la parte superior trae un pequeño cajón para guardar lo que se quiera.

Hoy han pasado ya doce días desde su partida sin retorno. Ya los hermanos de mami se han repartido las cosas de la casa. Lo peor de todo y me disgusta y me siento impotente de no poder decir nada por respeto es que han decidido desarmar toda la habitación en la que ella pasó sus últinos díias. Y yo me había resignado a qué no me darían la mesita de noche que ella en vida había decidido sería mía.

Hoy es cumpleaños de mi papá. El teléfono no ha dejado de timbrar en todo el día -y lo gracioso es que mi papá ha estado trabajando todo el día- con llamadas de amigos, familiares y compañeros de su trabajo que se encontraban de descanso. Mi mamá le ha organizado una cena para celebrarle. Uno de mis primos ha llegado a saludarle y me ha dicho que me darán la mesita de noche.

Desde que me ha dicho eso mi primo me he dirigido a mi habitación, he separado un lugar al lado de mi cama para que alli vaya la mesita de noche de mi abuela.

Sólo espero no tarden en darmela porque me hace mucha ilusión tenerla a mi lado y asi, de alguna manera, sentir a mi abuela fíxicamente.

Padrino

En una oportunidad alguien me dijo que la religión era como una especie de palito, que en el momento menos esperado se llega a necesitar. A lo que respondí con una interrogante: ¿y si el momento de necesitar de ese palillo no llega?

En una clase de Teología me dijeron que la palabra Religión proviene de dos vocablos “Re” y ”ligare” cuyos significados son “volver” y ”ligar” respectivamente, en otras palabras religión quiere decir “volverse a ligar”.

Uniendo las dos definiciones (la formal y la coloquial). Religión vendría a ser el medio para llegar a Dios: para los intereses particulares de algunos miembros de la Iglesia Católica es el medio para acrecentar el tesoro en sus arcas; para los “fieles” más hipócritas es el medio para poder pecar hoy por la noche y despertar “perdonado” por el Divino al siguiente día; para las “fieles” señoras de antaño el medio para sentarse muy cerca de la puerta para poder criticar la vestimenta de sus “colegas”.o alucinar y opacar a sus semejantes con logros que muchas veces no son reales y son tan sólo producto del deseo oculto de su frustración.

Yo no quiero realizar una critica, y menos asegurar que mi posición frente a la Religión (específicamente ante la Iglesia) es la de estar en contra. Lo que si pretendo es dejar bien claro que considero que para llegar a Dios no se necesita de medio alguno y que no todo lo que se nos enseña desde pequeño es verdad Divina. Qué no se necesita de un palito para poder cruzar un abismo, pues mejor viene construir un puente; qué no se necesita de estar bautizado o de haber realizado la “primera comunión” para considerarse hijo de Dios y qué no se necesita de un intermediario para ser perdonado o condenado por algún pecado confesado en una incomoda posición.

Cómo aun me considero un ser humano, creo que soy dueño de una curiosidad innata. En esta ocasión es esa curiosidad la que me ha llevado a asistir a varias asambleas de distintas religiones que hay hoy en día. He ido a reuniones de los Testigos de Jehová, evangelistas, mormones, católicos y otras. De todo lo que he podido escuchar creo que la razón por la que no se necesita de un medio para llegar al Creador es porque somos parte de Él. Somos sus hijos. Sólo nos basta creer en su existencia para estar ligados con Él. Es nuestra Fe la que nos hace creer en alguien que jamás nadie ha visto en persona ni ha sentido.

Yo no soy un creyente acérrimo de la religión, mucho menos de la Iglesia, suficiente con creer en Yahvé y de no ir por la vida haciendo el mal por principios personales y llevar una vida en paz conmigo mismo y con mi prójimo. De hecho sólo he sido bautizado y no asisto a misas desde hace muchos años –bueno no asistía hasta la vez que le celebraron una misa en nombre de mi abuela antes de ser sepultada. Aunque no me explico con qué intenciones-.

Personalmente no estoy de acuerdo con qué seamos (las personas que pertenecemos a familias católicas) bautizados cuando apenas somos unos bebés y por ende no tenemos noción de quiénes han sido escogidos para ser nuestros padrinos; y peor aun no somos capaces de elegir, por lo menos, a quienes queremos que nos eche el “agua bendita”. Es mi caso, que soy ahijado de la hermana menor de mi mamá y de su esposo.

Soy conciente de que mi tía no es una “joya” humana, pero comparando su nivel de maldad con el nivel que tiene su marido de crueldad, esta podría ser comparada con un angelito y hasta podría atreverme a decir que estoy conforme con que ella sea mi madrina de bautizo –y eso que esta vez no estoy exagerando en nada-.

Esta vez no hablaré de ella, porque muy cobardemente, pero con justicia, lo hice en uno de mis escritos pasados. Hoy quiero hablar de la persona que muy descaradamente osó en bautizarme: mi padrino.

Este es una persona con la que es imposible mantener una conversación agradable, pues si ha podido estudiar en alguna Universidad o al menos en el colegio no demuestra la educación que ha podido recibir a lo largo de su vida. Es un ser que tiene como escudo de defensa su “boca de inodoro” quizá formada por el barrio o el roce que ha tenido con personas de muy bajo nivel –de cada diez palabras que menciona 8 son groserías-.

Pero eso no es todo, suele reaccionar con violencia física cuando se siente intimidado o nota que ha sido “superado” verbalmente por algún individuo de su misma calaña. No recuerdo, o nunca me enteré, si alguna vez éste individuo le ha puesto la mano encima a mi tía. Pero si de pequeño he podido oír que se ha expresado de muy mala manera cuando se ha referido sobre la persona de la hermana de mi mamá; ya de grande fui testigo en una ocasión de cuando éste le conversaba a otro tío político y a mis padres lo que hacía en la intimidad con su señora esposa. Tan bruto el que no pensó en lo que podía acontecer luego que mi mamá oyera sus confesiones, quien lo terminó botando de mi casa.

Recuerdo que, cuando sus dos hijos eran niños y llevaban una mala calificación en su libreta de notas, o se caían por estar jugando, o simplemente se peleaban con otro primo, no sólo eran víctimas de su violencia física, sino también de su violencia psicológica (mucho más dolorosa y traumática). Es por eso que ahora cuando estos ya son mayores muestran que arrastran con ellos ese tratar muy negativo.

Pero eso es nada comparado con lo que se ha atrevido a hacer con algunos miembros de la familia, es especial con algunas de mis primas cuando estas se encontraban en su fase de pubertad y por ello empezaban ya a tener un cuerpo de señorita.

A este animal, con el perdón de los animales, no le bastaba con asustarlas y marcarlas de por vida cuando les ponía sus asquerosas manos encima. A una de mis primas se la estaba llevando a un descampado cuando esta tenía apenas 14 años de edad con la intención de ultrajarla; pero ella muy hábil recibió el oportuno auxilio gritando, salvándose de esa manera de las bajas intenciones de ese patán.

Muchas de ellas decidieron callar por aquel tiempo y sólo comentarlo con sus madres, las mismas que no denunciaron como debió ser dizque por respeto a mi abuela –ninguno de ellos quería ser la causa de la muerte de mi abuela-. Estoy muy seguro que ella no se hubiese muerto por enterarse de aquellos hechos tan podridos como el autor de éstos. Solo atinaban a decir que cuando muriese mi abuela iban a decirlo todo para que este se fuera de la casa que perteneció a mis abuelos.

Otra costumbre tan nauseabunda como la antes mencionada es que este sujeto tiene por manía sobar su miembro por el trasero de alguna distraída mujer en la calle. Ya alguna vez -comentaba una de las hermanas mayor de mi mamá- que este fue golpeado por una señora que notó la proximidad irrespetuosa de este individuo con el cuerpo de su hija –apenas una niña-.

Actualmente tiene como trabajo una labor clandestina e ilegal, que es la compra y venta de piezas o herramientas robadas, hecho que compromete de alguna manera a mi familia, porque –aunque no compartamos la misma casa- compartimos el mismo espacio dentro del terreno que constituye la vivienda de mis abuelos.

No sé que método utiliza, si es que lo tiene, para convencer a la ilusa de mi tía para no separarse; o es que ella es tan igual como el –sinceramente esto último no lo creo- o es que lo ama tanto que no le importa todo lo que actualmente ya sabe..

Tengo muchas cosas negativas que mencionar de este “padrino” mío que por ahora no las digo porque me estoy cayendo de sueño sobre el teclado de la PC. Sólo me alcanzan las fuerzas para poner de manifiesto mi disconformidad con que este sujeto siga viviendo en la casa de mi abuela y la manera como las personas, cuyas hijas han sido victimas alguna vez, le tienen lastima y hasta le apoyan dándole la espalda a mi madre.