Navidad en familia

En tres horas más será Navidad. Llegará el momento de dejar a un lado todo rencor para dar la bienvenida al amor, expresado con un fuerte abrazo entre las personas, comer el pavo acompañado de tallarines y una deliciosa salsa de piña, y el tan ansiado panetón. Y cómo olvidar los regalos, este año he pedido al gordo bonachón de “papá Noel” un tren a batería, que recorra una larga línea férrea en que cruce puentes, pase por túneles y desiertos; espero en verdad lo pueda conseguir y me lo traiga lo más pronto.

Este año mis padres han decidido pasar la nochebuena en casa de mi abuelo paterno, por ser su último año que la pase en el Perú.

En realidad hoy no quería salir de casa, pero el recuerdo de lo que me sucedió en la mañana me hace pensar en la importancia que es estar en familia ¡ni modo!

El día de hoy me desperté muy temprano; el capricho de querer ir con mi mamá y Juana -la empleada de mi casa- de compras me pudo costar muy caro. Después de hacer todo lo posible para que mi mamá se animara en llevarme, lo logré y llegamos al mercado; lugar en donde me llevé el susto de mi vida.

arbol_navidadYa en el lugar, mientras mamá compraba la fruta, decido acercarme a un puesto de juguetes, en el que me puse a mirar cada novedad que había, preguntaba los precios y observo con mucha atención las fallas que cada objeto tenía. Me distraje tanto que cuando me volteo para mirar hacia donde se encontraban mi mamá y Juana me doy con la ingrata sorpresa que ya no estaban alli. El miedo invadió mi cuerpo, las ganas de llorar se hacían presentes; la preocupación e intención de querer volver a ver  a mi madre me llevaron a seguir el supuesto camino que habría seguido.

Me pasié por los distintos sectores en que se divide el inmenso mercado de Piura; como el sector de las carnes, frutas y veduras, de los plásticos, de las telas y de la ropa -bueno por casi todo- y nada que aparecía mi ma’. Luego de un rato y cansado de tanto caminar diviso -no muy lejos de mi- a un policía, el cual creí que me llevaría directo a mi madre; ¡que gran desilusión! pues no ocurrió lo que yo esperaba, el señor sólo me dijo: sigue de frente y saldrás al paradero de taxis.

Acantando las indicaciones del señor policía llegué al paradero de autos y me puse a esperar, pero mamá no llegó. En eso se aproxima la mami de Gonzalo -un compañero de aula-. me preguntó por qué me encontraba solo en ese lugar, le respondí que me había perdido y le pedí de favor me llevase para mi casa. Lo que ocurrió así. Ya en casa, regresa mi mamá con Juana demasiado preocupadas -no es para menos- pues al igual que yo nos habíamos estado buscando (sin éxito alguno). Me dió un sermón de aproximadamente una hora de duración.

Ahora tan sólo faltan dos horas. Acaba de llegar mi tía Isabel, su esposo y mi prima. Conversar con mi prima es aburrido ¡sólo piensa en muñecas! Espero no demore en llegar Adriano, mi mejor primo, con el sí que se pasa bien. Junto a mis hermanos, él y los suyos hemos hecho un montón de travesuras; cómo aquella vez que escondimos el gato de mi abuela Aida en el ropero de mi tía Daysi… qué susto se llevó la pobrecilla.

Hablando del rey de Roma y Adriano que se asoma, pues acaban de tocar el timbre de la casa y es el, Lourdes y “coquito”, claro también mis tíos. Ahora sólo falta esperar a que llegue mi tío Christian y su familia que no demoran en llegar. Mientras, para no aburrirnos, mis primos y yo -junto a mis hermanos- salimos al jardín a jugar a la “guerrita”; en donde las balas son los almendros caidos del árbol y la única protección es nuestra habilidad que desarrollamos para evitar ser heridos.

Tan sólo falta media hora y aun no ha llegado mi tío y su familia. Ya mi mamá y mis tías están preparando la mesa, mi papá charla con mis abuelos y tíos,  mi hermana juega con mis dos primas, mis hermanos aun están jugando afuera y yo estoy cansado ya -tengo algo de sueño-. En eso, faltando apenas diez minutos, se abre la puerta y es mi tío ¡qué gran sorpresa! ya lo esperábamos para después de la cena.

Pero mejor aun, acabo de recibir mis regalos y entre ellos está el tren que deseaba… ha sido una Navidad amena en compañía de los seres que más quiero, mi familia.

regalos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s