Antepenúltimo día

Hace dos días fue el cumpleaños de mi hermano Renato. Me ha dado muchísimo orgullo y alegría que el sea querido y apreciado por muchos de la familia, así como también por parte de la familia de mi cuñada. Mi mamá le preparó una cena como agasajo a su onomástico, por mi parte no comí mucho -pues con todo lo que he comido en la cena de nochebuena tengo para tres meses de digestión y de llenura-.

Aunque no me guste festejar el día de mi “cumplemenos”, sí que me gusta recibir los saludos de felicitación de las pocas personas que saben y recuerdan el día en que yo nací. La primera en saludarme siempre es mi mamá, luego mis hermanos y bueno mi papá también. Será motivo de que mi cumplemenos cae un poco más alla de los séis primeros meses del año, tiempo en que las personas andan “metidas” en sus labores, que no se dan un tiempito para saludarme. Pero bueno este año no me puedo quejar, aunque no fueron muchos, me dio mucha satisfacción el recibir los saludos de las personas que me interesan y quiero.

Regresando al cumpleaños de mi hermano, este año ha sido el primero que lo ha pasado en su nuevo rol -como papá-; y creo también que no ha podido recibir mejor regalo que el tener al lado a su esposa y a su hija. Ahora que ya está en otro papel, ya no en el del hermano “cargoso”, le noto más maduro -aunque no deja de hacer sus bromas- y ni que decir cuando le veo al lado de Camila Lucía (mi sobrinita) ¡Dios! que iba a imaginarlo haciendo muecas horribles pero que a la nena le causan risa jeje… ¡Felicidades! hermano, aunque no te lo haya dicho en persona.

Cambiando radicalmente de tema, a pesar de que el último día que charlé con mi amigo Joseph discutimos y hemos estado resentidos -a menos yo si- hoy me he conectado con algo de emoción porque sé que hoy regresaría Joseph de sus vacaciones navideñas de Mojacar a San Sebastián, pero ya ha pasado casi una hora y no se ha conectado aun, supongo que estará muy cansado del largo viaje que ha tenido en el automóvil. Bueno, ya habrán otros días para que volvamos a conversar como antes. Sólo espero hayan llegado bien -el, su pareja y la mascota-.

Ya sólo quedan dos días para que se acabe este año y muchos talareños se estan yendo a la playa para recibir el año por venir. Me pregunto ¿de dónde sacan el dinero, si se supone que la crisis ya nos esta afectando? pero bueno ellos sabrán de donde consiguen ese dinero para malgastarlo en alcohol, droga o sexo playero. Yo, como todos los años, me quedaré en casa a cenar con mis padres -porque somos los únicos que nos quedamos en casa para recibir el año nuevo- ah! este año mi hermana también se quedará con su hijo, bueno ya seremos cinco en la mesa jeje.

Quizá, aunque lo dudo, me conecte a mi mensajero para ver si hay alguien solitario como yo y poder charlar por un rato y así lograr que la soledad sea tan pesada como me lo está parecienco de un tiempo a este. No me explico y no encuentro el motivo por el que me está pesando tanto la sole si yo he estado por más de veinte años solo, si yo vine a este mundo solo y me tendré que ir solo también; pero no puedo evitar que la nostalgia y la melancolía conquisten en la mayoria mis tardes y noches… ¿Es que me hace falta tener al lado a alguien para no sentirme solo? no señores, he oido de casos de personas que estando comprometidas y teniendo al amor a su lado se sienten tan o más solas que yo, aunque eso no sea motivo para que sean infieles, porque no lo son (bueno eso supongo yo).

Sé que he mantenido firme la idea de no volver a enamorarme, y es que en verdad temo enamorarme porque siempre soy yo el que sale perdiendo, pero no he podido hasta el momento quitar de mi mente a Genius. ¿Lo quitaré? pues aun no se. Hablando de Genius la otra vez estuvimos platicando de las parejas que se han formado entre personas de distintas nacionalidades, y el me hablaba como si yo estuviese o me hubiera pasado parte de mis años buscando a un extranjero como pareja -no es así  porque considero que es más difícil llevar una relación con alguien a la distancia, motivo que me hace dudar también si se puede dar algo entre el y yo-. Si me siento atraido por el no es porque el sea extrajero, sino porque me parece alguien inteligente e interesante, más no por lo que yo pueda sacar algun beneficio… el dinero es lo que menos me interesa, porque yo me lo puedo ganar con mi propio trabajo.

fuegos-artificialesY dando fin a este escrito, les informo que he decidido dejar de escribir por estos días y espero que mi primer escrito del año 2009, sea tan positivo como lo que me he propuesto ser -alguien positivo-. Por esos deseo a ustedes todo lo mejor del mundo y que siempre piensen antes de actuar.

Esta noche será mia

Hola a todos.

Durante la semana ha rondado por mi mente la idea de tomar unos tacones altos, un pantalón infartante, llevar por dentro una impactadora ropa interior femenina hecha del más fino encaje -incluídas las pantimedias- y así irme a la calle a probar suerte.

Hoy domingo me encuentro solo en casa, pues todas las personas con quienes vivo se han ido ya de viaje por motivo de la llegada del nuevo año. Así que sólo hoy tengo la oportunidad de hacer cumplir esa idea “loca” que por días me ha atormentado.

Por la mañana, y luego de tomar mi desayuno, salí y adquirí una peluca pelirroja cuyo cabello me llega unos centímetros más abajo de los hombros. Del maquillaje no me preocupo, lo tomaré prestado del necesser que ha dejado mi mamá olvidado; la ropa en un rato saldré a comprarme el pantalón -porque ninguna en casa tiene mi talla- las pantimedias se las cogeré a  mi hermana; y bueno tengo casi todo listo ya.

Acabo de almorzar y luego calentaré un poco de agua que contenga manzanilla y algunas algas que ha comprado mi cuñada en el supermercado, llenaré la tina a tope y me relajaré -ya que no es nada fácil las primeras veces-.

Bueno, hoy dejaré este escrito aquí porque aun me faltan acabar con algunos detalles para que todo me salga perfecto y parecerme a una mujer fatal. Saldré a matar esta noche, porque esta noche será mia.

coloradaFELIZ DÍA DE LOS INOCENTES!!

Pintando en la oscuridad

Esta es la continuación del post “Pintando una amistad”.

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Estando en mi habitación, sentado frente a mi escritorio con los brazos cruzados y sobre ellos mi cabeza; mantenía los ojos cerrados después de haber tirado dentro del tacho de basura el bosquejo que alguna vez había iniciado a hacer con Pedro.

De pronto suena el mensajero de hotmail y era el. Agradable sorpresa pero muy extraña para mi lado intuitivo, bueno, no le di mayor importancia de la que se merecía.

5eae3eMe he dado cuenta que no estaba del todo equivocado al pensar que su novio habia sentido celos hacia conmigo por Pedro. La verdad que yo no le veía -ni le veo- como prototipo de pareja, primero, no le veía como candidato a pareja por estar comprometido y no está en mis planes quitar el novio a nadie -va contra mis principios-; otra razón, es que yo tengo mi interés puesto en Genius y me he propuesto esperar a lo que pase cuando estemos cara a cara, de eso dependerá lo que pase con mi vida sentimental. Y no me interesa como hombre porque a el no le gusta la gente muy menor y creo que yo no estoy dentro del rango de edades que el tendrá entre sus requisitos jeje.

Otra cosa en que no estaba del todo equivocado es lo que me supuse que el novio de Pedro le pediria que dejase de comunicarse conmigo, aunque la verdad es que Pedro lo hizo para no fastidiarle porque lo ama y el no desea que se ponga de mal humor y menos con el.

Hablamos de cosas muy pero muy “delicadas”, es por eso decido no hablar de ellas, porque no quiero manchar la confianza que Pedro está depositando en mi.

La cosa es que he decidido retomar  la labor de pintar ese cuadro de amistad que hace un tiempo dejamos tirado en el “basurerito” que tenemos dentro de nuestras mentes. Aunque esté ajado creo que se podrá seguir trabajando en ese boceto.

Por ahora no hemos decidido encender del todo la luz para que podamos laborar bien en ese cuadro. Hemos querido, sobre todo el, trabajar a media luz hasta que no esté el entorno de aquella habitación tranquilo y el pueda dar las pinceladas que desee dar tantas veces quiera.

Aunque será bastante incómodo y difícil poder pintar con tan poca luz, espero que el resultado sea el mejor cuadro que el haya pintado en su vida; por mi parte, trataré de hacer lo que el me pida para que se pueda sentir tranquilo y que al fin y al cabo pueda salir de esa cárcel libre que es la ciudad de Lima; espero, también, que todo le vaya super bien a mi guía artístico que es Pedro.

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Efecto invernadero

El concepto real que se maneja respecto al efecto invernadero es: fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de una atmósfera planetaria, retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar. Pero esta vez no hablaré del fenómeno ambiental que está afectando el hogar donde millones de individuos habitamos, sino les trataré de explicar el efecto invernadero que en mi se está desarrollando.

Aunque sin tener un sol potente el que me brinde los rayos más cálidos de vida. Tal como el planeta Tierra recibe todo el calor que el sol emite cada día que pasa, asi soy yo; recibo cada demostración, sea de cariño, aprecio o de reproche, con demasiada seriedad -yo vivo con demasiada pasión cada momento que vivo-.

Tanto que estoy aprendiendo a diferenciar y mantener lo más claro que sea posible el mundo real -el que yo vivo- y el mundo virtual -que también vivo-. Y cómo dejar de lado mi mundo platónico, ese mundo de mis ideas, de mis pensamientos, de mis dudas, de mis miedos -aunque los miedos pertenezcan al mundo sentimentalón que tengo-.

Por muchos años viví con la fija idea de no querer entrometerme en el ciberespacio, la verdad es que temía estar en situaciones de las que yo he sido testigo, a veces un testigo mudo. Experiencias de personas que yo consideraba ser tontas por entregarse tanto en una circunstancia que no es real sino ficticia -aunque las personas que escriben sean de carne y hueso-.

“En internet somos los que queremos ser, más no lo que somos en realidad” podemos ser desde grandes hombres de negocios hasta un mendigo que sólo tiene algunas monedas para pagar una, dos o tres horas en una cabina de internet. Es triste el haber descubierto que somos apenas un 10% ó 20% las personas que utilizamos como fin primero a la sinceridad que nos sumergimos en el mar inmenso e infinito que es la internet. Y me considero parte de ese muy menudo grupo de individuos que aun creemos que el mundo no está totalmente perdido ni embarrado por principios prácticos, como en estos tiempos esta muy de moda.

Yo dudaba en que alguien se llegase a enamorar por este medio tan “práctico” que es la internet, y que demanda eso: que cada persona que se atreva a andar por ella sea práctica también. Pero ahora en que yo estoy en la misma situación de aquellos cibernautas que hay por el mundo, es que me doy cuenta que si es posible llegar a enamorarse por este medio.

Justo con esta vivencia es que se ha dado en mi el efecto invernadero del cual comento al principio de este escrito. Pues al entregarme del todo, al poner a trabajar mis cinco sentidos, al vivir como si fuese realidad lo que me pasa por este medio es que ha entrado todo tipo de comentarios, situaciones, gestos, detalles entre otras cosas; han entrado pero no han salido de mi, hay algo más fuerte que mi mente lo que les impide ser expulsado todo mal rato que he vivido.

En un año, que es más o menos el tiempo que llevo inmerso en este universo ciberespacial y creo que no he cambiado en absoluto. Sigo siendo yo mismo, o demasiado sincero o demasiado ingenuo o simplemente un idiota, con las pocas personas que me han parecido interesantes, inteligentes y sinceros. Con mis amigos Ale Am y Joseph no hay tantas diferencias, ni problema alguno; con Genius las cosas me parecen que han cambiado.

Cuando le conocí a Genius estaba yo en una fuerte depresión sentimental; el me prestó el tiempo necesario, tanto que me empecé a interesar ya no como un simple contacto sino que ahora tengo la esperanza -vana quiza- de que se pueda dar algo entre el y yo. Yo no quiero presionarle a nada, me gusta si y muchísimo pero no sé si está bien que yo haya empezado a sentir eso. En fin, el ahora charla con más de una persona, no me presta la misma atención de antes, ni siquiera mantenemos una charla como la de antes -aunque soy conciente que el tiempo pasa y las personas no son las mismas… sólo yo veo el tiempo pasar y yo sigo en el mismo lugar y con la misma mente, intentando retar al mundo detrás de la pantalla de mi computadora personal-. Muchas madrugadas como la de hoy es que me he puesto a temblar de temor por no estar seguro de que esté bien el demostrarme tal y como soy con cualquier persona que me interese y que aprecio.

A las 19 horas de ayer viernes 26 decidí ir un rato al templo a orar y agradecer al Creador por todo lo que está dando hasta el momento y suplicarle me diera libertad de pensamiento, me otorgue sabiduria y que El se encargara de lo que yo denomina mi vida. Vida que no se si será vida o un sobrevivir. Luego que salí de la Iglesia me senté en la plaza que está en frente y oí sin querer un comentario de una chica que le decía a su amiga: “enamórate de quien te enamora pero no de quien te ilusiona”. Realmente me aguanté las ganas de voltearme y decirle: “si tu sabes cómo es que una persona puede darse cuenta de que está realmente enamorada de ti y que no te está ilusionando sin más por favor da una cátedra respecto a ello”. Es que verdaderamente es casi imposible el descubrir cuáles son las intenciones reales de cuando se nos acerca una persona, me pasa a mi y supongo a muchos más, pero especialmente a mi que cuando alguien me interesa y se me acerca pierdo la razón y me vuelvo bastante torpe como para darme cuenta de cuando le he gustado a alguien o le gusto… yo prefiero que me lo digan.

Navidad es Navidad

Navidad es Navidad señores!!!

Aunque hoy haya amanecido con una indigestión “de la patada”, no puedo quitar mérito a mi mamá, que verdaderamente ha dado lo mejor de ella en cocinar lo que seria la  cena de la nochebuena. Yo que no soy de mucho comer, ayer me “abrí” a los nuevos sabores y a ese platillo imnovador descargado de un recetario virtual de la internet, y me comí todo, absolutamente todo (incluidas las verduras).

Bueno, dejando la comida a un lado y cambiando de tema; hoy estoy algo contento y extrañado también, porque, si bien no se necesita de una determinada fecha para saber y darnos cuenta a quienes realmente le podemos importar, Navidad es una fiesta que, aunque nuestro mapa de creencias no la considere dentro de sí, es casi imposible tratar de “huir” de ella y es inevitable no cultivar la ilusión de siquiera recibir un saludo afectuoso de aquellas personas que consideramos “importantes” y que no sean familiares o amigos.

soledadYo tengo una costumbre anual y en especial en esta fecha, de enviar postales virtuales a las personas que me interesan y quiero sinceramente -no hago ello con la intención de esperar un saludo o una postal de agradecimiento, no es así señores-. Y este año no ha sido la excepción, me pasé más o menos dos ó tres horas en elegir una postal agradable y que vaya de acuerdo a la persona destinada. Es así que le he enviado postales a mis familiares -entre primos, tíos y hermanos- y a otras personas que considero más que amigos -y es que señores yo no pierdo el tiempo en “amigos” quizá por eso es que no tengo muchos amigos-.

Veo pasar las horas por la inmensa ventana de mi sala, cabalgando el fuerte aire que corre fuera de casa y yo aun no le doy una forma concreta a este escrito. Es que en estos días la inspiración ha estado huyendo de mi y mantengo mi mente en blanco, señores estoy cayendo en un cuadro grave del calabacismo peruano ¡no puede ser!.

Puedo sobrevivir en la vida sin tener a alguien a mi lado, puedo vivir sin tener sexo por muchos años, puedo vivir sin respirar del aliento del ser que algun día tuvo mi corazón entre sus manos, puedo sobrevivir sin probar bocado en dos días, puedo vivir sin tener una visión perfecta, puedo sobrevivir sin tener amigos… pero jamás podría yo vivir sin la inspiración que me obsequia la creatividad y las leves ganas de vivir lo que es mi vida.

bt_quejaSeñores no es una queja y menos una lamentación pero en estos días me he estado preguntando a mí mismo ¿qué sentido le estoy dando a mi vida?. Y es que, después de haber asimilado que la relación con quien en un determinado momento fue todo para mi (“virrey boricua”) he quedado sin brújula en la vida. La verdad de todo es que no encuentro aun mi camino -sólo tengo definido el acabar lo más pronto mis estudios para ponerme a laborar-.

El sentimiento de haber sido vencido por las dudas, los celos y la distancia ha marcado una profunda herida en mi, no sólo en mi corazón sino también en mi mente -mi razón atraviesa por un oscurentarismo medieval que como es lógico se convertirá con el tiempo en una luminosidad creadora-. Si, es ese sentimiento el que me impide despejar mi mente y actuar de alguna manera  a la defensiva; y es el mismo quien me hace ilusionar con personas que simplemente me han regalado un tiempo en sus vidas sin ninguna otra intención que la distracción en una charla amena e inteligente.

Pero si con la única persona con quien me he llegado a ilusionar ha sido Genius ¿cómo es que puedo afirmar que son muchas las personas con quien me he ilusionado? ¿es acaso una contradicción de lo más sinverguenza? pues no señores no es una contradicción ni nada que se le parezca, estoy hablando con un grado más de la ya utilizada sinceridad por mi. Con Genius me he ilusionado más de lo que me imaginaba, es mas puedo asegurar que estoy enamorado de el, pero desde ayer he decidido que lo mejor será es dejar de cultivar ese sentimiento y dirigirlo hacia mi persona. Ayer descubrí que el ha cambiado en algunos aspectos que en verdad no me imaginaba lo haria, como el hablar con más de una persona a la vez -lo que confirma mi sospecha de la cual les hablaba la otra vez, o la poca atención que me ha dado en estas últimas charlas. Tampoco es que le vaya a obligar a que vuelva a ser el mismo conmigo.

Algo más el -Genius- hizo dos pocas agraciadas bromas. La primera de ellas es que esperaba que para cuando el llegue a Perú yon ya tuviese un novio -realmente esto me hace pensar que no me llegó a conocer si quiera un tantito de mi ¡en fin!- y la otra broma fue que utilizando el nombre del perro de Josehp menciono que el perrito no llevaba el nombre de Gus por mi… Juzguenlo ustedes porque eso a mi me dolió, poco pero me ofendió.

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Como les decia Navidad es Navidad señores, ya que toda pena, todo dolor, toda nostalgia y todo lo que nos puede afectar de mala manera a algunos de nostros queda “borrada” por la alegría que acarrea esta fiesta de fin de año. Y miren que lo digo yo, yo que no me gusta dejarme llevar por nada ni nadie, pero en Navidad todo puede pasar, incluso el que yo me deje arrastrar por ese hipócrita sentir de que todo va bien.

Navidad en familia

En tres horas más será Navidad. Llegará el momento de dejar a un lado todo rencor para dar la bienvenida al amor, expresado con un fuerte abrazo entre las personas, comer el pavo acompañado de tallarines y una deliciosa salsa de piña, y el tan ansiado panetón. Y cómo olvidar los regalos, este año he pedido al gordo bonachón de “papá Noel” un tren a batería, que recorra una larga línea férrea en que cruce puentes, pase por túneles y desiertos; espero en verdad lo pueda conseguir y me lo traiga lo más pronto.

Este año mis padres han decidido pasar la nochebuena en casa de mi abuelo paterno, por ser su último año que la pase en el Perú.

En realidad hoy no quería salir de casa, pero el recuerdo de lo que me sucedió en la mañana me hace pensar en la importancia que es estar en familia ¡ni modo!

El día de hoy me desperté muy temprano; el capricho de querer ir con mi mamá y Juana -la empleada de mi casa- de compras me pudo costar muy caro. Después de hacer todo lo posible para que mi mamá se animara en llevarme, lo logré y llegamos al mercado; lugar en donde me llevé el susto de mi vida.

arbol_navidadYa en el lugar, mientras mamá compraba la fruta, decido acercarme a un puesto de juguetes, en el que me puse a mirar cada novedad que había, preguntaba los precios y observo con mucha atención las fallas que cada objeto tenía. Me distraje tanto que cuando me volteo para mirar hacia donde se encontraban mi mamá y Juana me doy con la ingrata sorpresa que ya no estaban alli. El miedo invadió mi cuerpo, las ganas de llorar se hacían presentes; la preocupación e intención de querer volver a ver  a mi madre me llevaron a seguir el supuesto camino que habría seguido.

Me pasié por los distintos sectores en que se divide el inmenso mercado de Piura; como el sector de las carnes, frutas y veduras, de los plásticos, de las telas y de la ropa -bueno por casi todo- y nada que aparecía mi ma’. Luego de un rato y cansado de tanto caminar diviso -no muy lejos de mi- a un policía, el cual creí que me llevaría directo a mi madre; ¡que gran desilusión! pues no ocurrió lo que yo esperaba, el señor sólo me dijo: sigue de frente y saldrás al paradero de taxis.

Acantando las indicaciones del señor policía llegué al paradero de autos y me puse a esperar, pero mamá no llegó. En eso se aproxima la mami de Gonzalo -un compañero de aula-. me preguntó por qué me encontraba solo en ese lugar, le respondí que me había perdido y le pedí de favor me llevase para mi casa. Lo que ocurrió así. Ya en casa, regresa mi mamá con Juana demasiado preocupadas -no es para menos- pues al igual que yo nos habíamos estado buscando (sin éxito alguno). Me dió un sermón de aproximadamente una hora de duración.

Ahora tan sólo faltan dos horas. Acaba de llegar mi tía Isabel, su esposo y mi prima. Conversar con mi prima es aburrido ¡sólo piensa en muñecas! Espero no demore en llegar Adriano, mi mejor primo, con el sí que se pasa bien. Junto a mis hermanos, él y los suyos hemos hecho un montón de travesuras; cómo aquella vez que escondimos el gato de mi abuela Aida en el ropero de mi tía Daysi… qué susto se llevó la pobrecilla.

Hablando del rey de Roma y Adriano que se asoma, pues acaban de tocar el timbre de la casa y es el, Lourdes y “coquito”, claro también mis tíos. Ahora sólo falta esperar a que llegue mi tío Christian y su familia que no demoran en llegar. Mientras, para no aburrirnos, mis primos y yo -junto a mis hermanos- salimos al jardín a jugar a la “guerrita”; en donde las balas son los almendros caidos del árbol y la única protección es nuestra habilidad que desarrollamos para evitar ser heridos.

Tan sólo falta media hora y aun no ha llegado mi tío y su familia. Ya mi mamá y mis tías están preparando la mesa, mi papá charla con mis abuelos y tíos,  mi hermana juega con mis dos primas, mis hermanos aun están jugando afuera y yo estoy cansado ya -tengo algo de sueño-. En eso, faltando apenas diez minutos, se abre la puerta y es mi tío ¡qué gran sorpresa! ya lo esperábamos para después de la cena.

Pero mejor aun, acabo de recibir mis regalos y entre ellos está el tren que deseaba… ha sido una Navidad amena en compañía de los seres que más quiero, mi familia.

regalos

Sin estado

Hola!

Después de más de un día sin poder conectarme a internet, por motivos que aun la telefónica no ha explicado a sus clientes de la ciudad de Talara, estoy aquí escribiendo nuevamente en mi único espacio que me sirve de catarsis y me permite expresar mi sentiry pensamientos  a “suelto hueso”.

Es extraño en mi pero en este preciso momento estoy sin estado emocional definido. No me siento triste, ni penoso, menos estoy contento o animado; realmente estoy en un término medio, algo así como una estatua  fortalecida de sueños, con una base gaseosa de ilusión, barnizada por una cantidad generosa de esperanza, con tonos medios de alegría, entre otros detalles que escapan de mi mente hoy.

Hoy no estoy alegre ni triste, hoy como muchas veces estoy más pensativo que antes. El día de hoy estuvo sin novedad alguna, he estado todo el día en casa -eso no es nada novedoso jeje- pero bueno decidí no conectarme en cuanto se reestableció el servicio de internet en casa porque quería “descansar” por hoy día de todo este universo infinito de sorpresas, ilusiones y desilusiones. Aquella decisión estuvo estable en mi hasta que al promediar algo más de las 22 horas -Perú- algo dentro de mi decía que hoy Genius se conectaría y así podía yo hablar con el.

Y bueno esta vez no falló mi intuición. A los minutos de yo haberme conectado al mensajero de hotmail -porque últimamente me estoy conectando alli- me doy cuenta que el se conecta por una de sus cuentas. Creía que iba a tener otra maratón de conversa, pero no fue asi. El saludo se merece un 18 de calificación, pues estuvo muy bueno, conforme pasaba el tiempo se tardaba en responder; la verdad es que considero que el estaba conversando con otra persona, peru bueno no me queda de otra que creer lo que me dijo que se estaba durmiendo. Quiero pensar que en verdad Genius estaba más dormido que despierto, debo pensarlo, pues no me queda alguna otra alternativa que creerle -aunque yo tengo razones para pensar lo que menciono antes. Una de las razones que me hace pensar que no fui el único con quien el estaba charlando es que pasaron muchos minutos para que el cerrara su mensajero luego de que nos despedimos, una segunda razón es que no me presto la atención de otros días -aunque en nuestra penúltima conversación también demoraba en responderme-.

La verdad de todo esto es que yo siempre tengo ganas de conversar con el, de saber de el y que el sepa de mi ¡en fin! síntomas que siempre se presentan cuando alguien admira a otro individuo. También es que me siento bien porque estoy seguro que Genius “atenderá” muy bien, será un buen anfitrión para Joseph y su pareja -y es que ellos están pasando vacaciones en el pueblo de Genius, Mojacar. Espero sinceramente lleguen a congeniar muy bien porque ambos son muy importantes en mi vida -Joseph es más que un amigo el es mi “Pepe grillo” y Genius pues no es ningun secreto que de un tiempo a este me interesa más que antes-.

Viejos relatos

Hoy he decidido publicar en este blog algunos escritos que encontré por la tarde de entre mis cosas. Son situaciones que viví hace ya más de tres años atrás.

Caída súbitaDomingo, 24 de abril de 2005.

maletinTranscurría la mañana, del miércoleses 27 del presente mes, sin novedad alguna. Cómo ese día el profesor había viajado no tuvimos clase de Teoría de la Comunicación I; eran dos horas “libres” para leer e intercambiar ideas con los compañeros de clase respecto a los temas que se había tratado hasta el momento.

Luego de ello, me fuí a sentar a una de la bancas que están cerca del aula 101. Sentado allí leía sobre el curso, en eso oigo el tacoteo de unos zapatos contra el suelo, de gente apresurada por llegar a algún lugar -algo que llamo mucho mi atención- en eso levanté mi cabeza y era un personaje que en esta historia decido cambiar su nombre por otro: “Alva”, como el arqueólogo y conocedor de la HISTORIA.

Sí, era Alva y su amiga que iban apresurados. Aquella mañana el fue vestido con un pantalón de drill color blanco y un polo con cuello color azul oscuro; y ella llevaba puesto un polo color verde y un pantalón jean azul índigo.

Todo ocurrió en tan sólo quince minutos. Me encontraba tan concentrado leyendo que de pronto un ¡plop! provocó que yo sobresaltara sobre la banca; fijé mi mirada hacia donde se había emitido el sonido.

¿El móvil? un maletín marrón, pequeño y aparentemente de cuero -perteneciente a Alva-. Se había precipitado desde el segundo piso del edificio principal; pues, por andar como un loco presuroso de arriba para abajo y viceversa, de izquierda a derecha y al revés por todo el edificio se lo dejó encargado a su amiga. La misma que lo puso en el pequeñito muro de la varanda del pasillo, chocó y se lo trajo para abajo.

Volaron hojas, cuadernos “regados”, lapiceros partidos, etc, etc.

10:10 horas  –>  Alva no estaba enterado de lo sucedido. Su amiga le esperaba impaciente abajo -tenía un lapicero en la boca de los nervios- No era para menos ya que el maletín se había dañado ya.

10:15 horas  –>  Chica molesta y Alva baja. Revisa su maletín, lo abre y dijo: “lo cag…”

¡Qué inseguro muchacho! miraba para todos lados para ver si alguien se burla de tal situación jajaja. Y cobarde como el mismo, porque pateó la sandalia de su amiga hacia el jardín.

Lo gracioso de todo es que el maletín es tan pequeño que en vez de parecer lo que es, se asemeja mas a una lochera del jardín de infancia… ¡ah! me olvidaba se estuvo el resto de la mañana con el maletín bajo el brazo.

“Aclaración” –  Lunes, 2 de mayo de 2005.

-discusion

No es novedad para mis “amigos” que padezco de insomnio. Ahora mismo son más de las cuatro y media de la mañana y ningún síntoma de cansancio o de sueño se hace presente. Desde el día sábado que no puedo recuperar esos sueños perdidos, por que no duermo más de tres horas… no dejo de pensar en lo ocurrido aquel día.

Sinceramente no recuerdo la hora exacta de lo que aconteció en ese día, rarísimo, pues yo siempre suelo recordar con facilidad.

Me encontraba viendo televisión, en eso recibo un mensaje de texto:  Conéctate, urgente.

Se despertó en mí una intriga y curiosidad por saber que sucedía. Entro al mensajero y soy victima de un “bombardeo” de mensaje de dos personas que estimo mucho en aquel tiempo mi novio Mauricio y mi amigo Oscar-, claro una más importante que la otra:

  • “Es mi deber decirte que corres peligro”
  • “Nunca pensé que me fallaras”
  • “Hay novedades que debo contarte”
  • ¿Por qué has hecho eso?

No sabía qué contestar, ni a quien primero. Me quedé lelo. Por un lado, me estaba decepcionando, se estaba “destrozando” toda la buena imagen que tenía dentro de mí la persona uno -en ese momento pensé que me había fallado y ¿la razón? no la encontraba- Por el otro, mi imagen se estaba desvaneciendo frente a la persona dos… Yo no traiciono a mis amigos es lo único que puedo decirte.

Toda esta confusión proviene que mantuve el pasado 28 con Mauricio; allí se me solicitaron algunas opiniones, asímismo, reconozco que di algunas sin que me las pidieran -como por ejemplo el concepto que tengo de Carlos (un chico de la facultad que me caía muy mal), brindé algunas informaciones -previa petición- y pedí algunos detalles que consideraba eran vitales para el bienestar de Oscar. Pero descubrí que había cometido un craso error.

Mensaje para Oscar –>  si yo me enteré que mantenías comunicación con Carlos fue por mí mismo, nadie me brindó ese dato ¿olvidas que me gusta mucho la investigación? Y, por último, ¿quién te ha dado permiso para que andes dando mi número de celular a personas que desconosco… eso me molesta mucho.

Mensaje para Mauricio –>  disculpame si llegué a pensar mal de ti, por decirte todo aquello por lo que hoy me arrepiento, pero, entiende en que situación me encontraba. Me dieron un concepto negativo, me pusieron detalles que demostraban queen verdad me habías fallado… me dices que sacrificaste una amistad por mi, si yo te dijera todo lo que sacrifiqué por ti, no alcanzaría el espacio que brinda este programa cibernético.

Mensaje para Carlos –>  yo a ti no te conozco, al menos en persona, ni deseo hacerlo; sólo te he visto de vez en cuando por el campus de la Universidad sin sentir nada (ni a favor, ni en contra)… es más te deseo todo lo mejor.

Con todo esto quiero dejar en claro que detesto los chismes, que los dimes y diretes no van conmigo. Y lo que más odio es que me inmiscuyan entre sus broncas y agreguen detalles que yo no he dicho ni hecho. Tampoco, no soy de las personas que elaboran cadenas cibernéticas transmitiendo información privada.

Dentro de hora y media empieza mi rutina universitaria. Luego de ello deseo regresar a casa y descansar como se debe, sin preocupación alguna.

¿Es justo para mi?

y1pcoji9n7nybsxjssjqzgsvblhzvsjzceuatcrqiqv-37yqdfj13a5fispzt2wglu61Señores mis padres y, sobre todo, mi abuela me han inculcado que en mi vida siempre sea yo; que evite el uso de alguna máscara de hipocresía o adopte un comportamiento que no sea el mio. Sea cual  fuese la situación, o la circunstancia, o la persona, o el momento, ¡en fin! lo que se me presente en los años que me quedan aun por vivir seré yo en todo instante.

Recuerdo que cuando era apenas un niño a punto de cumplir los 3 años ví que una mañana mis padres llenaban sus maletas con ropa, me parecía extraño que no metieran alli ni ropa mia ni de mi hermana mayor, como sea preferí no prestarle tanta atención a tal situación, así como no me interesé en preguntarle a alguno de los dos del porqué habían tenido tanto trajin saliendo y entrando de casa -y es que estuvieron programando todo para su viaje-.

El motivo no interesa mencionarlo por este medio pero fue por ello que vimos, mi hermana y yo, salir por la puerta de la casa de mis abuelos a mis padres, diciéndonos que regresarían por la noche para irnos a casa. La primera noche me quedé dormido,  sentado sobre las faldas de mi abuela, de tanto esperarlos -con mi hermana pasó “lo mismo”-. Al segundo día, me desperté muy de temprano pues había soñado que ellos habían llegado ya y me levanté de la cama con esa ilusión, pero fue en vano, la ilusión se hizo humo al notar que mi hermana estaba aun en la otra cama con cara de no haber dormido; cosa que me “removió” el alma pues yo había dormido plácidamente mientras ella hizo vigilia aquella noche. Por tal razón y porque ella era una pequeña mujercita quizá más frágil que yo -creánme que con el tiempo he descubierto con muchísimo gusto que no lo es- me propuse a esperarles yo en las siguientes noches. Pero la esperanza se esfumó con los días, y las fuerzas débiles de un niño se dieron por vencidas; así pasaron los días y sólo muy de vez en cuando podíamos oir sus voces, pero que bien me sentía y la verdad que el simple tono, el sólo oirles me daba fuerzas.2476960383_64e3be6638

Esa experiencia que sólo ya de grande la he llegado a entender y sinceramente me ha servido para hacerme valer por mi mismo, y claro defender a mi hermana y tomarle un cariño que hasta hoy sobrevive, al igual que por mis abuelos. Aprendí a entender que la vida muchas veces no es justa, pero que de esos hechos vividos queda siempre una moraleja; desde aquel tiempo ya no utilizo ni las faldas de mamá ni los pantalones de papá como escudos; pero debo decir que era algo injusto para mi.

Lo que pasó no es considerado por mi como un trauma de infancia, todo lo contrario, y lo afirmo antes. De todo ello y por muchas experiencias más, que en algún momento si me animo las haré publicas, es que yo tengo la manera de pensar que hoy me caracteriza. No me considero un santo, menos un sabio, y peor aun un juez de personalidades o mentes humanas… ¡pues yo soy humano!.

Si, aunque no lo parezca soy humano y cometo errores  Aunque, también, en muchìsimas ocasiones me he sentido un extraterrestre y que estoy fuera de órbita; y nunca han faltado aquellas personas que lo han recalcado, sea de buenas maneras o de muy mala gana y sin atino a que me estaban lastimando. Por eso trato de ser conciente muy seguido de mi manera de actuar  y siempre hacer predominar en mi mis principios y valores como  el ser humano con corazón que me considero.

Muchas veces he hecho “renegar” de alguna y otra manera a Ale Am, Joseph o a Genius -sobretodo a este último que muy a menudo me retó por algo que dije fuera de lugar-. Sinceramente son las tres únicas personas que considero “amigos” y que aun mantengo en mi lista de contactos del yahoo entre familiares y compañeros de clase de la facultad. Ellos saben como soy yo y así me han “aceptado”, es lo más feliz que he podido llegar a ser, bueno si de sentimientos interpersonales nos referimos.

yahoo2En una noche me sentía “aburrido” frente a la pantalla de la computadora, ya ni el youtube o mi blog compensaban la compañía que tanta falta me hace de recibir el afecto y la atención del ser amado -ME HACE FALTA PERO NO ME DESESPERO-; así que decidí meterme en una sala del chat del mismo yahoo.

Bueno alli conocí a Enmanuel, un cubano que al parecer no buscaba tan descaradamente un juego sexual en solitario como es el sexo por el chat. Con el me pasé buena velada de charla, si la memoria no me falla esta vez creo que nos quedamos conversando hasta las 3:30 horas -y desde las 23hrs– buen tiempo de conversación. Me hablo de como era su isla, del cómo había llegado a los Estados Unidos, de su familia, etc yo también le comenté algo respecto a mi, a mis actividades, de mis gustos, entre otras cosas. El tema del sexo se mantuvo al margen durante esa tertulia.

Es muy constante en mi que la situación se me vaya de las manos, y con Enmanuel volvió a ocurrir. Nos hemos mantenido en comunicación por cuatro meses y medio, y todo bien hasta alli, hasta que éste me dice: “Augusto hoy estoy caliente y quisera que jugáramos un rato por las cámaras… y blah blah blah”. Señores a mi el sexo no me asusta y menos me intimida el hablar al respecto, pero el sexo para mi es algo que debe ir acompañado  por una admiración o por el amor no por un simple gusto… a mi me gusta HACER EL AMOR, no “abrirme” porque estoy excitado eso para mí es actuar como un animalito que mantiene encuentros sexuales sin usar la razóin -pues carece de esta- ¡Yo soy HOMBRE,  no un irracional!.

Por eso es que muy educadamente no accedí a tener cibersexo con Enmanuel, no es porque sea cucufato o santurrón sino porque yo prefiero el contacto físico pues considero que así me puedo dar cuenta de alguna manera que le gusto o no. El no lo ha entendido así y me dijo muchas cosas horribles, uncluso me mandó al car…jo, total que más dá, estoy acostumbrado a esos momentos y no me afectan en absoluto.

Puedo mentir a las demás personas pero nunca a mí mismo, no estaá en mis pensamientos el  serle infiel a la persona que me interesa… yo esperaré a lo que suceda en mi encuentro con Genius y ambos decidiremos que será lo mejor -auqnue estoy luchando por no hacerme tanta ilusión porque quizá no pase a ser algo más que un simple encuentro entre el y yo. Y si yo le sería infiel, estaría siendo infiel a mi mismo, a todo lo que mis abuelos y padres me han inculcado y estaría echando a la basura todos esos principios y valores humanos, que he aprendido en mis veintiséis, incluyéndome.

El dejo piurano

Al igual que lo publicado abajo éste también es un escrito hecho por el profesor Arrizabalaga.

Una de las acepciones que el Diccionario ofrece del sustantivo “dejo” define lo siguiente: “acento peculiar del habla de determinada región”. El español en Piura presenta un “dejo” característico, que permite reconocer fácilmente a los hablantes piuranos por su forma de hablar diferente al de otras regiones del Perú, fundamentalmente por la entonación, que a veces se ha explicado, sin fundamentos probados, como una influencia andaluza, como influencia del habla de México y Centroamérica o como sustrato de las lenguas tallanes.

Carlos Robles Rázuri decía que fue “tal vez la influencia andaluza la que le ha dado el acento cantarino, armonioso” al habla local. Sigue la opinión que mostrara Víctor Eguiguren, quien en 1894 afirmara que era común comparar la forma de hablar de los “sechuras o sechuranos”, por “cierta gracia en el decir”, con la de los andaluces. Reynaldo Moya Espinosa cree, por el contrario que la originalidad de la “dulce entonación” de los piuranos, que motiva en otros lugares tantas bromas, constituye un “sello de la piuranidad” conserva la traza de las antiguas lenguas locales, tan diferentes del quechua y las demás lenguas andinas: “el sec no murió del todo, ya que su entonación fonética se trasladó al castellano”.

Juan Alvarado Chuyes tiene una teoría que merece un comentario más extenso: “Esa entonación cantarina que nos identifica al hablar, dice Alvarado, nos vino a los piuranos desde el mero México. Y así es como tenemos un dejo peculiar en el país. El mismo que, lejos de la patria, hace que se nos confunda con los propios mexicanos.” La razón es que la primera población de Piura se vó muy aumentada con los aventureros españoles, indios guatemaltecos y mexicanos así como buen número de esclavos negros que acompañaron a Pedro de Alvarado, hipótesis que supone que “nos quedó con ellos el dejo”. Si bien estos hechos son ciertos, más parece que la presencia de un vínculo con México y ciertas semejanzas, se deben más particularmente a la relación comercial que unió el puerto de Paita con Veracruz durante los trescientos años de la dominación española.[1]

EL CANTANDITO DEL DEJO

Indudablemente la entonación es el aspecto más inaprensible de las lenguas, a pesar de que el lenguaje es básicamente vocal. La escritura es un artificio subsidiario, no imprescindible, y relativamente reciente en la historia de la cultura humana, pero es más fácil de analizar. Hablamos empleando sonidos diversos que reflejan en una lengua un número asombrosamente limitado de fonemas, en castellano 22, 23, o 24 según los dialectos. Articulamos sonidos que necesariamente tienen alguna duración, intensidad, timbre y tono. No hay sonido que carezca de tono, aunque a los sonidos que presentan tonos inarmónicos los llamamos “ruido”.

Un amigo taxista oriundo de Huancayo pero afincado en Piura desde hace 9 años, me comentaba: “En Piura tienen su dejo, hablan cantando”. Yo le pregunté entonces: ¿En Huancayo también cantan? “También -respondió-, cada lugar tiene sus modos de hablar, sus costumbres, sus fiestas…”

Con la claridad con la que se expresaba mi taxista querría yo explicar dos o tres cuestiones acerca del acento piurano, esto que todos conocemos y, sobre todo los foráneos, intentamos describir con adjetivos diversos: El hablar piurano es musical, melodioso, cálido, pausado, cantarín, cadencioso… Adjetivos que no son sino aproximaciones limitadas a un hecho difícilmente analizable, aunque perfectamente empírico. Veamos cómo dos escritores peruanos nos informan del dejo piurano.

Mario Vargas Llosa, casi al inicio de La casa verde presenta a un personaje enigmático que recién llega a Piura de la siguiente manera:

“Se llamaba Anselmo y decía ser peruano, pero nadie logró reconocer la procedencia de su acento: no tenía el habla dubitativa y afeminada de los limeños, ni la cantante entonación de los chiclayanos; no pronunciaba las palabras con la viciosa perfección de la gente de Trujillo, ni debía ser serrano, pues no chasqueaba la lengua en las erres y las eses. Su dejo era distinto, muy musical y un poco lánguido…”[2]

Vemos que de forma muy inteligente aprovecha Vargas Llosa el rasgo de la entonación para crear un misterio en torno a Anselmo: nadie en Piura reconoce su acento, por lo que no puede adivinarse su procedencia de ningún modo. Interesantísimos resultan los comentarios, nada científicos pero atinados, acerca del acento de limeños, chiclayanos, de la gente de Trujillo y del serrano, que serían precisamente los que los personajes del relato distinguirían en su entorno ordinario.

Efectivamente, como mi amigo taxista, todos podemos apercibirnos de la existencia de nuestro propio acento cuando la llegada de un extraño que habla distinto nos permite contrastarlo con el otro. Los demás hablan distinto que nosotros. El dejo es una especie de “marca” o “señal” de identidad.

Aquí se manifiesta que el lenguaje es un hecho social, cultural. Y como todo hecho social, tiende un equilibrio inestable entre el “espíritu de campanario” y la fuerza del intercambio, entre el particularismo y la comunicación. Aquel es centrípeto: busca señalar la identidad propia y diferenciarla de la de los otros. La fuerza del intercambio es centrífuga y solidaria: busca confundirse en una identidad mayor compartida por muchos, en proporción a la cercanía y a la intensidad de la comunicación.

LA ENTONACIÓN IDENTIFICA

La distancia de Piura respecto a Abancay es lo que hace que Gerardo, el hijo del comandante, el niñito piurano recién llegado que Ántero presenta a Ernesto, el protagonista de Los ríos profundos, se destaca no solamente porque “el costeño caminaba con más donaire” o porque miraba “vivazmente” a las muchachas, sino porque hablaba “al modo de los costeños, pronunciando las palabras con rapidez increíble” y además “cantaba algo al hablar”. Con él tendrá luego Ernesto una pelea con puntapié incluido, aunque eso es harina de otro costal. Lo importante es que el forastero es fácilmente identificado por los demás niños:

“Un costeño, en lo denso de los pueblos andinos, donde todos hablamos quechua, es singular, siempre; es diferente de todos.”

El dejo compartido identifica a los hablantes de una región particular y es su rasgo diferenciador con respecto a los hablantes de las demás regiones. Dentro de una lengua hay características comunes en la entonación que la identifican con respecto a las demás lenguas. A su vez dentro de una lengua como el castellano hay diferencias en la entonación de unas regiones a otras, así como del habla rústica al habla urbana, y en los diversos niveles socioculturales del habla de un lugar, como de los distintos tipos de discurso que un mismo hablante sabe realizar.

Anselmo proviene de otro lugar por lo que tiene distinto dejo. Pero pronto se acostumbra a Piura: “Pronto aprendió las fórmulas del lenguaje local y su tonada caliente, perezosa”, dice Vargas Llosa. Son calificaciones completamente subjetivas, por supuesto. La entonación no es “caliente” ni “fría”, como tampoco “perezosa” o al contrario, “trabajadora”. Así lo expresa como limeño Vargas Llosa, confundiendo quizás el habla con el carácter de los hablantes o con el clima de la región.

Lo cierto es que la entonación de un habla regional viene marcada por un ritmo y una velocidad, y un conjunto de combinaciones tonales más o menos fijas. Todas son musicales, todas tienen ritmo, todas “cantan”, porque todos cantamos al hablar. En castellano parece que la velocidad normal de la voz articula entre 8 y 12 fonemas al segundo. En general, cada ocho o diez sílabas busca una pausa, obligada naturalmente por la necesidad de tomar el aire necesario y de interpretar mentalmente la frase escuchada o la que se va a pronunciar seguidamente. La entonación unifica cada enunciado y sirve para distinguir la modalidad de las oraciones. Si decimos: Hace mucho calor estamos dando una afirmación. En cambio si decimos: ¿Hace mucho calor? expresamos una interrogación, y al decir: ¡Hace mucho calor! una exclamación.

La voz masculina es proporcionalmente más grave que la voz femenina, por el distinto tamaño de las cuerdas vocales, más largas en los hombres que en las mujeres y los niños. Las voces agudas se asocian con estados de nerviosismo y de alegría, mientras que las voces graves parecen tristes o deprimidas.

Si bien estos principios son generales o universales en las lenguas (dados por las condiciones fisiológicas de la voz humana), cada lengua tiene secuencias de tonos “normales” y dentro de una lengua el habla de cada región se acomoda a unos moldes particulares, y lo cierto es que el dejo piurano es, como dice Martha Hildebrandt, verdaderamente divergente y singular. Así los piuranos siguen distinguiendo perfectamente al foráneo o extranjero nada más que este “forano” pronuncie unas pocas palabras. Solamente por la entonación.

PIURA EN EL LENGUAJE PERUANO

Pedro Benvenutto Murrieta hizo el primer estudio del castellano en el ámbito nacional en 1936. Establece una primera división dialectal, más por intuición general que como resultado de una comprobación minuciosa, ya que constata “la ausencia de trabajos sistemáticos” y los “escasos datos” con que cuenta.[3] Ubica a Piura dentro del dialecto litoral norteño señalando algunos rasgos fonéticos, aunque al describir su división atiende básicamente a la entonación, mostrándose un poco impresionista. Así, dice que la pronunciación en el litoral centro y sur es “igual a la de Castilla en España” pero “su evolución se parece mucho a la andaluza”. Del mismo modo no es muy exacto ni preciso cuando dice: “El litoral norte, dice, se diferencia muy particularmente en la entonación”. Los rasgos en que identifica el hablar piurano son los siguientes:

1. La epéntesis de y en piqueyo, riyó, seyas… “se observa con mayor intensidad en el litoral norte; en Lima se presenta raras veces”.

2. “El seseo constituye uno de los rasgos más característicos de la pronunciación peruana. No es, sin embargo, uniforme en todas las regiones. En la costa se articula la s como en Andalucía. (…) En la sierra predomina la variedad castellana purísima, la s silbante”.

3. “El yeísmo de la costa tiene dos modalidades. En el norte (Tumbes, Piura, Lambayeque y Libertad), se relaja la y hasta el extremo de que el vulgo la suprime enteramente en el medio de las palabras, pronunciando gaína, caudío, gamarría, botea, a pesar de que en voces como maliceyo, repiqueteyo, piqueyo, donde es pegadiza, la articula con cierta africación”[4].


PIURA ES UNA REGIÓN AFORTUNADA

Cuenta con la primera y única descripción detallada hecha de un dialecto local peruano. Fue elaborada por Martha Hildebrandt en 1949 con el título: El español de Piura y le valió como tesis para optar al título de doctor en letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos[5]. Sin pretender un “estudio exhaustivo”, hace observaciones muy interesantes de la fonética, caracterizada por arcaísmos y vulgarismos como: agora, escuro, jarto, jumar, cirgüela, por la diptongación de hiatos: maistro, rial, pérdida de la palatal gaína y epéntesis palatal: criyatura, feyo, aspiración de -s implosiva ante velar: mohca, y velarización de -n final.

En su tesis, Martha Hildebrandt observaba muy atinadamente que, frente al aislamiento que vive Piura con respecto a Lima, existía un gran intercambio comercial con Ecuador, del que “se interfiere un intercambio cultural intenso”. Una ruta comercial, muy transitada sobre todo en tiempos del virreinato, unía el puerto de Paita y la ciudad de Piura con las ciudades de Loja y Cuenca, en la sierra sur del Ecuador. Piura fue, históricamente, parte del obispado deQuito hasta la creación, a mediados del siglo XVII, del obispado de Trujillo.

También Peter Boyd Bowman señalaba en 1953 “la continuidad fonética entre las costas de Perú, Colombia y el Ecuador (…) frente a la de sus provincias andinas”. Estimaba el hispanista norteamericano que “las fronteras actuales del Ecuador con los países colindantes no corresponden ni a fronteras naturales, ni a fronteras lingüístico culturales (se habla el mismo español de ambos lados), ni a fronteras políticas antiguas (incaicas y coloniales). Por fin, en un estudio reciente, el norteamericano John Lipski vuelve a considerar la costa norte del Perú como variedad diferenciada de castellano, de nuevo basándose en rasgos fonéticos (pérdida de palatal sonora, así como de oclusivas sonoras intervocálicas: cuchío, botea, en vez de “cuchillo”, “botella”, etc).[6]


LA PRONUNCIACIÓN DEL CASTELLANO EN PIURA

Se caracteriza por una serie de rasgos, que se pueden percibir con más intidez en el habla popular de las calles de las ciudades de Piura y con mayor intensidad todavía en el extenso campo de los valles del Piura y el Chira. En la serranía de Huancabamba y Ayabaca se dan rasgos propios del español andino con algunas diferencias que procuraremos señalar aunque éste sea sólo un panorama general. Nos apoyaremos en la literatura regional particularmente en la narrativa de Enrique López Albújar y Carlos Espinoza León, además de los estudios etnográficos de monseñor Miguel Justino Ramírez y en los repertorios y diccionarios de piuranismos de Robles Rázuri, Puig, Arámbulo Palacios y Carlos Arellano Agurto, además del repertorio sechurano recogido por César Arrunátegui Novoa.[7]

Esteban Puig considera que las “contracciones por supresión de letras” o “las deformaciones” que ocurren en el habla piurana “se producen por hablar apresuradamente o por la “flojera” con que se pronuncia arrastrando perezosamente las sílabas”, constituyendo junto con la creación de giros, frases e intrerjecciones uno de los aspectos más interesantes del folclor piurano. Edmundo Arámbulo destaca “lo indiscutible y escepcional” que es “la graciosa, vivaz y cantarina forma de hablar de los piuranos”. Sin duda que estos estudiosos y otros muchos que se han intersado por las peculiaridades de esta región norteña aportan una valiosísima información a la ciencia lingüística, incluso sin tener una formación rigurosamente científica en la materia. Intentaremos brindar aquí un análisis algo más riguroso en el que no pueden faltar algunos términos técnicos quizá confusos para la mayoría, pero necesarios para indicar con precisión la naturaleza del fenómeno detectado. Sirvan aquí al menos para tener una primera descripción detallada del dialecto.


CONSONANTISMO

En la costa norte predomina el seseo de tipo predorsal (se articula con el predorso de la lengua), aunque se ha detectado una variante dentalizada en posición intervocálica. Tiende a aspirarse en posición implosiva, generalmente ante consonante velar: ehkondido, buhkando, pihco…, aunque es una pronunciación sentida como reciente, má propia de los jóvenes de clases acomodadas por imitación al habla limeña difundida principalmente a través de las novelas televisivas. El habla popular debilita la implosiva casi siempre en las partículas pue’, enton’ (por “pues”, “entonces”). En la sierra la sibilante es más aguda porque se suele pronunciar acercando la punta de la lengua a las encías de manera apical en lugar de predorsal. Por ello es más tensa y no suele perderse en ningún caso, como ocurre, en general, en todas las tierras altas de América.

En general el consonantismo de las provincias andinas es más tenso y realiza con total perfección la pronunciación de las sonoras intervocálicas: cada, sabido, acabado, bodega…

Toda la provincia es “yeísta”, aunque el habla rústica de la sierra conserva escasamente la lateral palatal, sobre todo los hablantes mayores de cuarenta años. Se producen muchas disgrafías por este motivo, incluso en autores cultos, como el propio Arámbulo Palacios, que escribe cabaya (35). En la costa es general la pérdida de la palatal en contacto con la vocal i: cucharía, mantequía, servieta, granadía, rodía, gaína.[8] Encuentro en un relato infantil “hornias de carbón”. Edmundo Arámbulo consigna la pérdida de la palatal del diminutivo en el término: cagarrutia de golondrina (38). El fenómeno da lugar a ultracorrecciones como sandilla[9]. En Sechura se conserva un arcaísmo en el nombre de la chirimía (antiguo instrumento musical), que todos dicen y escriben aquí chirimiya para referirse a un grupo de músicos tradicionales. Y en Sechura también se nombra a un personaje de una danza típica de Nochebuena la Mariquía (Arrunátegui, 48).

Este rasgo fonético, ya obsevado por Pedro Henríquez Ureña en 1921 (probablemente por las noticias que le proporcionara Riva Agüero, vincula efectivamente la costa piurana con México y parte de Centroamérica, por lo que no dejan de tenera razón, aunque sea en parte, los que defienden un vínculo lingüístico entre Piura y México: es el puente de tablas del antiguo comercio portuario entre Paita y Veracruz el que trae y lleva, con las mercancías, las palabras con sus características pronunciaciones (también formas gramaticales como sus mercedes, ya en desuso en este dialecto, pero aún usual en extensas zonas de Colombia).

En general, la consonante velar es poco tensa y puede aspirarse: bahamos, tehas, abaho. La consonante /f/ puede pronunciarse bilabial [φ]. El habla rústica la velariza ante /u/: juerte, ajuera, jueron, junciona. También se puede velarizar la bilabial: “no golverá a tocarme” (López Albújar, 83). Todas las sonoras intervocálicas se pronuncian con poca tensión, y sobre todo –d– puede perderse: toitito, terminao, parao, abogao. Es sentido como vulgar: pelau, robau. Son de uso extendido en el campo expresiones como majau o tuitas en lugar de “majado” y “toditas”. La -d final se pierde siempre, lo que provoca disgrafías: verdá, vitalidá, así como otras que he podido registrar en ejercicios de los estudiantes hábitad, búsquedad, espíritud…

En la costa se han detectado algunos casos de rotacismo: arquilar, arfiler. Son esporádicos los cambios acentuales: háyamos, carácteres, kilógramo, méndigo. Los grupos cultos vacilan: cáusula (pero también: actógrafo). En Ayabaca detectamos inseptos.

Hay restos de h- aspirada, convertida en jota, que en el caso del peruanismo jato (originalmente ‘cabaña’, ‘casucha’, que ha producido algunos derivados: jatear, quedarse jato, jateada) se han generalizado al incorporarse al habla urbana, a través del habla juvenil. Se dan muestras de una antigua conservación de la velar procedente de la h aspirada andaluza no sólo en el americanismo de origen marino jalar, sino también en términos de uso rústico o vulgar: jediondo, juido, jijuna (“hijo de una”) y juyir, registrados en Arámbulo Palacios (págs. 146, 147 y 148), así como el americanismo enjorguetar (derivado de “horca”), que aquí recibe la acepción de “colgar a las personas algún objeto o encargar un niño para que los trasnporten” (99). Y tal vez en jerguir ‘vara que termina en forma de horgueta en la que se amarra el copo de lana o algodón’, y en jiguana ‘culebra voladora de vientre amarillo’ (127) que registra el padre Esteban Puig.

En la sierra piurana se asibila –rr–, sobre todo intervocálica: arriero, carro. Las consonantes mantienen su timbre aquí y en cambio es común la pérdida de la vocal postónica: dients, entons’s, gras’s, estam’s, nosotr’s.


VOCALISMO

El vocalismo del habla piurana se caracteriza por diptongar los hiatos, (es decir, cerrar la vocal /e/ un grado para convertirla en /i/) hecho que afecta de modo general a los frecuentativos en –ear (que se convierte en –iar) y a combinaciones similares: golpiar, pasiar, bloquiar, voltiar, peliar, huaquiar, gasiosa, coloriado, petrolio, pión, tias parao. Por ultracorrección podemos encontrar las incorrecciones: vacea, vacear, en vez de vacía, vaciar, sí como negocear en lugar de negociar. Edmundo Arámbulo registra las formas asoliar (20), campiar (40), curiosiar (61), chispia y chispiar por chispea y chispear (77), fresquiar (110), lambiojospior (222), regodiar como ‘hacer las cosas de mala gana, sin mayor interés’ (243), sombriar (261), aunque sin diptongo registra “penquear” (217). Esteban Puig anota ojiar (161).[10] En la sierra este fenómeno no está tan extendido, pero hemos escuchado: vandiar el río, en vez de “vadear”, aunque el verbo significa, en la costa, más bien moverse de un lado a otro (de una banda a otra). Afecta a creaciones léxicas como sestiar como ‘descansar’, paltiar por “paltear” con el sentido de ‘confundirse’. Una expresión popular es ¡y diay! (“y de ahí”), con el sentido de “¡y qué!”. Con menos frecuencia se puede diptongar el hiato /oa/: tualla en lugar de toalla. Igualmente peor se convierte en pior. Arámbulo registra el término cuantuá, (diptongación con aféresis) de “cuánto hace que“, usual en expresiones como “Desde cuantuá te estoy esperando” (p. 57). Los participios sólo se llegan a diptongar en el habla rústica: “prepárate unos picaus pa mi manta” (Ramírez, 39). Pero al parecer en el bajo Piura y particularmente en Sechura la reducción del participio se desarrolló hasta el extremo, sin la presión de ninguna norma culta, pues César Arrunátegui consigna comechau, colorau, condenau (34), desentrañau ‘ingrato’ (43), pisau (87), sampau (95), sobrau (97) y otros, además de las diptongaciones de puacá (89), siaydo por se ha ido (95), etc. y aporta un ejemplo sechurano esclarecedor: (153),

Quia pasau que siacaydo tu calamina (19)

El término lambiojos (en lugar de lameojos, nombre de un minúsculo insecto que acostumbra a acercarse volando a los ojos de las personas y animales) muestra además la conservación esporádica del grupo –mb-. Existe también el regionalismo lambido aplicado a la persona confianzuda y atrevida, registrado por todos los lexicógrafos. Ocasionalmente se da, al contrario, la simplificación del grupo en tamién.

El hiato se suprime en el habla rústica mediante epéntesis: tareya, correya, seyamos, veya, mareya. Esteban Puig registra la pronunciación en modismos del habla popular: afijéyese en el suelo, por “asiéntese en el suelo” (27), más que seya (146), pa que no seya porfiado (237), pa que no reveseyen, con el significado de “para que no digan chismes” (237), además de la expresión interjectiva arreia (39), que aparece con frecuencia en la literatura regionalista. Precisamente Carlos Espinoza León en su novela Foilán Alama el bandolero (Ediciones Maza, Piura, 1997), registra despreseyan por “desprecian” y tareya por “tarea” (158-162). Edmundo Arámbulo registra también apeyarse por “apearse” (16). Arámbulo registra que el modismo “mas que sea” se suele pronunciar “más que sella” (176). La frase: “está revesea que revesea” suele pronunciarse “está reveseya que reveseya“. La expresión es además un piuranismo: “el reveseo y la chismografía, dice Robles Rázuri, son una sola y misma cosa (Diario El Tiempo, 17/09/82).[11] Justino Ramírez registra deyes, en lugar de des, aunque parece una forma muy poco usual: “pa que me deyes los ángeles a mi cholito” (98). Es una forma antigua que en Sechura aparece en una composición verbal curiosa, consignada por Arrunátegui: mitadeyelo o mitadeyeme, por pártelo, párteme, con el sentido de ‘dividir algo en dos mitades’ (78).

Aunque no parece un fenómeno muy extendido, se detecta el cierra de la vocal final en algunos términos, como oliadu, (de oleado), en referencia al que ha recibido el bautismo o la extremaunción (Puig, 162).


CAMBIOS ESPORÁDICOS

Es frecuente la aféresis en las formas del verbo estar: ‘stoy, ‘tamos, ‘ta que dice. También ónde, en lugar de dónde. En la sierra escuchamos hijado por “ahijado”. Al contrario, se han detectado prótesis en afusilar, ajuntar, arraigambre, dentrar… En Sechura rempujar, por empujar (93), aunque Arellano registra como propio de todo Piura el nombre de un coleóptero pelotero llamado rempujo, que justamente va empujando hacia su nido bolitas de escremento (21).

Es normal la apócope de para en expresiones como “pa’ que no reveseyen“, etc. así como otros cambios esporádicos comunes al habla rústica de todo el mundo hispánico: enriedo (Puig, 99), enjuria, (99) disvariar (91). Es común la asimilación de engrampador. Errores ocasionales que he registrado don rebundancia o redondancia (por confusión pór “abundar” o “redondo”), “los antendió con honores” (por cruce con “entender”), o razocíneo (por “raciocinio”). No tomaremos aquí en cuenta fenómenos que afectan a la morfología del verbo, aunque abundan formas como semos, dean, haiga (también veiga o seiga), explicables por cambios analógicos… Baste decir que está muy extendida la confusión de la segunda persona del pretérito perfecto: tuvistes, comistes, en lugar de tuviste, comiste, etc. Y que en la primera persona del plural es común el cambio de m por n por la semejanza de la flexión verbal con el pronombre: estábanos, cantábanos, en lugar de estábamos, cantábamos, etc. Estos errores se tienden a corregir en el habla urbana y en las personas educadas.

Se dan otros fenómenos esporádicos. Parece metátesis el regionalismo nicles (de “níquel”, aplicado a la moneda de menor valor tal vez por influencia del inglés americano hablado por los empleados de la International Petroleum Company en Zorritos y TALARA hasta los años 60). Lo registra Edmundo Arámbulo (190). Hay una reducción del diptongo y disimilación de la postónica en contimás (procedente de cuanto más), marcador intensivo “que indica desprecio” según Arámbulo (54).

ARCAÍSMOS

Debido al prolongado asilamiento en que se mantuvo Piura durante siglos, ha conservado muchos arcaísmos fonéticos, característicos del habla rural y antes rechazados, pero ahora recuerdos entrañables de un hablar antiguo y noble. Así tenemos formas como agora (por ahora), naides (por nadie), velay (sinalefa de vela ahí, por mira ahí), y el mismo haiga. Formas arcaicas de la conjugación como vide, o ha vido (por vi, o ha visto), truje (por traje), y otros. Son comunes a otros muchos dialectos hispánicos, particularmente al habla de Ecuador y Colombia, así como a los dialectos de Centroamérica. Deben considerarse en relación a arcaísmos léxicos y gramaticales como dejuro o endenantes, también usuales en la región.


EL DEJO EN LA LITERATURA REGIONAL

La literatura regional está plagada de formas peculiares muchas veces hasta el exceso, pues el ánimo de registrar lo popular y de marcar en el relato el habla regional incita a la concentración en breves diálogos de todas las características del dialecto. Por ejemplo, en la novela Taita Yoveraqué de Francisco Vegas Seminario[12], se acumulan ideyas, morciégalos (9), piores (10) miajita, esperencia (11), acetaría, dotor (21), cariada, bromeye (24), cambéyese, pior (25), neciar, ventiau (32), picaus, ideya (34), cambeyan, cambiau (37), los gamonales ya jieden, prencipio (38), prefeto, ación, juerzas, fello (39), aceto, rial, dijuntos, iscriciones, tamien (43), enriedan (51), ventiau (54), dentren (55), pleitiar (67), mojino (74), anotició (103), lambe rabo (175), y muchos más. Una sola página proporciona tal información dialectal que hoy, luego de cincuenta años, nos deja quizás un regusto de insinceridad, aunque cada uno de esos rasgos pueda encontrarse separadamente sin dificultad en el habla popular cataquense:

“Pues lo pastié y lo pastié hasta que cayó en mis manos vivito y coliando. (…) Pero dentre, don Hermelindo, dentre, que aquí quema el sol, y necesito tamién meter en el cepo, de pies y manos, a este ladrón melonero. (…) Usted puede torcer la justicia con papeleyo, pero no con consejitos.” (128)

Este deseo de transcribir el habla popular en la literatura se ha mantenido en escritores posteriores, como Carlos Espinoza Léon (Chulucanas), Genaro Maza (Sullana), Jorge Moscol Urbina (Piura) y muchos otros. Víctor Borrero, por ejemplo, hace hablar así al protagonista de su relato “Tomapampa e Jambur”:

“Hace rato tás bosteza que te bosteza, vete a reposar a la hamaca si quieres, que a mí lo único que me apensiona no es la citación de la que te hablé como después de todo el juez es mi nieto y por juerza tiene ques tar de mi parte sino la cara que pondrán los padres de la china.”[13]

Es necesario hacer mayores estudios, pero sirva esta primera panorámica como punto de partida para futuras investigaciones. El español purano es un habla dialectal bien caracterizada y es patente la conciencia metalingüística existente no sólo en el relato de Vargas Llosa, sino principalmente en los propios hablantes piuranos acerca de las peculiaridades de su propio dialecto, e incluso me atrevo a decir que tal conciencia, si bien menos precisa, existe también en los hablantes de otras regiones del Perú, que identifican el hablar piurano como uno de los característicamente diferentes al estándar limeño el “dejo inimitable del terruño”, como decía Eudocio Carrera Vergara, “de esa tierra brava, ardiente y feraz que, a pesar del pobre riego de qu edisfruta, saber dar recado sabroso y abundante para una buena olla, a la par que hijos valerosos a la patria” [14].

NOTAS:

[1] Ver Carlos Robles Rázuri, “La lengua de los piuranos”, artículo publicado en el diario El Tiempo de Piura el 2 de julio de 1982; Víctor Eguiguren, “Estudio sobre la riqueza territorial de la provincia de Piura”, Boletín de la sociedad geográfica de Lima. 4, 1894, 143-176. Cito pág. 170. Reynaldo Moya Espinosa, Breve historia de Piura. Sullana, Ed. El Correo, 1982; y Juan Alvarado Chuyes “El mero dejo”, en Temas piuranísimos, vol. II. Piura, Universidad Nacional de Piura, 1990, págs. 31-33). Ver también nuestro trabajo sobre burros campeches.
[2] Mario Vargas Llosa, La casa verde. Ed. Argos Vergara, Barcelona, 1979, pp. 53-54. José María Enguita también ha puesto de relieve el interés dialectológico de estos comentarios, en “Americanismos léxicos y textos literarios”, Torre 3, 7-8, 1998: 381-397. José María Arguedas, Los ríos profundos (1958). Lima, Peisa, 2001, pág. 204. No es la primera vez que Vargas Llosa presta atención al dejo de sus personajes. En Conversación en La Catedral (1969), se describe a un librero diciendo que “tenía un ligero acento español, unos ojitos locuaces, una barba triangular muy blanca” (Madrid, Santillana, 1988, p. 176). Está claro que su forma de hablar lo caracteriza más aún que la forma de sus ojos o lo llamativo de su barba.
[3] Pedro Benvenutto Murrieta, El lenguaje peruano. Lima, Imprenta Sanmartí, 1936, pág. 113. Rivarola opina que “no ofreció en verdad ninguna justificación valedera” a su zonificación. “Su propuesta -añade Rivarola- obedecía a una intuición parcialmente acertada, pero carecía de sustentación”. En “El español de Perú. Balance y perspectiva de la investigación”, Lexis, 10, 1986, págs. 25-52. Cita en pág. 31. El mismo Murrieta era sincero al deplorar: “Pobrísimo es el material con que se cuenta para estudiar la fonética de nuestro castellano.” El lenguaje peruano…, pág. 107.
[4] El lenguaje peruano…, págs. 118-119 y 122. Su idea de “africación” parece no corresponder con el concepto consagrado en los estudios de fonética articulatoria.
[5] En el léxico recoge algunos arcaísmos: “alferecía”, “aliño”, “dejuro”, “velay”, destacando el verbo “majar”, que en el resto del país fue sustituido por el quechismo “chancar”; algunos vocablos de probable origen tallán: “jañape”, “pacaso”, “angolo”, junto con neologismos derivados del fondo patrimonial: “manudo” (ladrón), “faltoso” (tonto), “clarito” (chicha trasparente) “encalavernarse” (perderse en el desierto). En sus escasas observaciones morfosintácticas habla de rezagos, aunque muy débiles, de voseo en las clases sociales más bajas: “tu sos”, “pa vos”, presencia de diminutivo –ico/a (que tampoco se escucha en la actualidad), y vulgarismos o arcaísmos propios de la conjugación en el habla rústica de todo el mundo hispánico: “haiga”, “seiga”, “veiga”, “vide”, “truje” (en vez de haya, sea, vea, vi, traje). Cincuenta años después de que Martha Hildebrandt hiciera este estudio, muchos de estos fenómenos se han retirado al habla rústica o se han perdido. Un resumen de esta tesis se publicó con el título: “El español en Piura. Ensayo de dialectología peruana”, en la revista Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, 43, 1949, pp.256-272.
[6] Cfr. “Sobre la pronunciación del español en el Ecuador”. Nueva Revista de Filología Hispánica, 7, 1953, 221-233. También John Lipski, El español de América. Madrid, Cátedra, 1997.
[7] Enrique López Albújar, Matalaché (1928), Lima, Peisa, 1996; Carlos Espinoza León, Foilán Alama, el bandolero (1974), Piura, Maza editores, 1997; Miguel Justino Ramírez, Lo que el cholo cano me dijo. Folclore morropano, Chiclayo, 1950. Carlos Robles Rázuri escribió una colección de artículos en el diario El Tiempo de Piura bajo el título general La lengua de los piuranos en los años 1982-1984. Esteban Puig, Breve diccionario folclórico piurano. Piura, Universidad de Piura, 1995, p. 16; Edmundo Arámbulo, Diccionario de piuranismos. Piura, Municipalidad Provincial de Piura, 1995, en la página 3 de la introducción. También César Arrunátegui Novoa, Diccionario costumbrista sechurano, Sechura, 1996; y Carlos Arellano Agurto, Piuranidades. Dichos y costumbres de Piura. Piura, Sietevientos, 1996.
[8] En el letrero del menú de un restaurante pude leer: “asado, filete de res, criadías…”
[9] En un examen universitario, un alumno escribía: “tenemos órganos activos: lengua, úvula, labios, y órganos pasivos: dientes, encillas, paladar…” En un domicilio encontré esta anotación: “dejar bien cerradas las ventanas y las celosillas“.
[10] Anoto entre paréntesis el número de página de cada referencia.
[11] También Edmundo Arámbulo registra (con disgrafía manifiesta) reveceyo “acto de revecear o hablar mal de otras personas” (245). En el habla urbana la expresión equivalente es “rajar de otras personas” (241).
[12] Lima, Juan Mejía Baca y P.L Villanueva editores, 1956. José Estrada Morales estimaba que la novela “es una estampa viva de la realidad piurana” y “ni que decir del habla, las contracciones, la música de los términos, dichos sabrosos y expresiones con ají y pimienta” (a pesar de que el novelista ¡confunde poto y mate!), por lo que es una fuente de información valiosa “estudiándola en profundidad”. Ver Manuel Vegas Seminario, acercamiento a las orillas de su fuente. Piura, Imprenta Huiman, 1999, pp. 31 y 91.
[13] Víctor Borrero, Cuentos tallanes, Piura, Aral Editores y Diario El Tiempo, 1007, p. 8.
[14] Eudocio Carrera Vergara, “Una chichería piurana en Lima”, en Lima criolla de 1900, Lima, Sanmartí, 1954, págs. 231-238.